pamplona. Cerca de 3.000 trabajadores afectados por Expedientes de Regulación de Empleo (ERE), muchos de ellos acompañados de familiares y amigos, recorrieron durante la mañana de ayer las principales calles de Pamplona para mostrar su disconformidad con los despidos y para "exigir a las instituciones públicas que los rechacen y que obliguen a las empresas a buscar otro tipo de soluciones".
La marcha, convocada por el comité de empresa de Dana y que tuvo como lema Despidos no, despirorik ez , partió a las 10.00 horas desde la planta de Kybse en Ororbia (empresa que ha planteado 200 despidos) y desde allí se encaminó hacia el polígono de Landaben para reunir a trabajadores de otras plantas afectadas por tales recortes de plantilla como Dana (cuya dirección ha puesto sobre la mesa una expediente con 71 despidos) y Koxka (que está negociando 190 ERE).
Una vez recogidos a los trabajadores, la manifestación entró a Pamplona por el barrio de San Jorge y se dirigió al centro de la ciudad para finalizar frente al Parlamento de Navarra, donde los participantes permanecieron cerca de media hora pronunciando lemas como "Gobierno escucha, estamos en lucha", "si esto no se apaña: caña, caña, caña", o "ez, ez, ez, despirorik ez".
apoyo de otros comités A la movilización, que se desarrolló bajo un ambiente reivindicativo y festivo -puesto que "hasta el los peores tiempos hay que mantener el buen humor-, también se sumaron otros comités de empresa de factorías como Koxka Kobol, Arvin, Kayaba, BSH Esquíroz, TRW, Wolkswagen (muchos de ellos acudieron con sus propias pancartas); organizaciones sindicales, partidos políticos, el Ayuntamiento de Villava; y colectivos de trabajadores de Miasa, Perfil en Frío, Asientos Esteban, Trellebor, Comansa e Iongraf.
A pesar del mal tiempo (el último tramo del recorrió se desarrolló bajo una intensa lluvia) muchos fueron los familiares y conocidos que, utilizando pitos y bocinas, quisieron denunciar esta "lamentable situación que viven algunos trabajadores navarros" y apoyar a las personas afectadas por dichas regulaciones de empleo.
Transcurridas tres horas desde su inicio, la marcha finalizó con la lectura de un comunicado en euskera y castellano a cargo de varios miembros del comité de empresa de Dana en el que expresaron su agradecimiento a los asistentes e instaron al Gobierno foral a que "toma cartas en el asunto".
"Hasta hace pocos meses, en tiempos de bonanza económica, la mayoría de las empresas ganaron dineros a espuertas engordando la cuenta de resultados, ésa que nunca toca a repartir entre los currelas. Pero ahora que vienen las vacas flacas, las empresas pretenden que la crisis caiga sobre los trabajadores, sobre quienes nada hemos hecho para provocarla", resaltaron en la lectura tras explicar que "en lugar de destinar parte de los beneficios obtenidos a mitigar el efecto de sus crisis, aprovechan el contexto económico para aligerar plantillas y prepararse para apretar el acelerador productivo".
Además, exigieron a las instituciones públicas que "rechacen estos ERE y obliguen a las empresas a buscar soluciones distintas que no pasen por hacer cargar sobre las espaldas de los empleados algo de lo que son absolutamente ajenos y ajenas".
"El Gobierno de Navarra debe entender que tras cada trabajador expedientado hay un drama, una familia sin ingresos, hipoteca... en una situación en la que encontrar empleo resulta prácticamente imposible", concluyó Juantxo Goien, miembro del comité de Dana por LAB, quien también dijo "sentirse muy satisfecho por la gran respuesta de los trabajadores y de la sociedad en general, pues este problema cada vez afecta a un mayor número de personas".