G EBRE-EZGHIABER Gebremariam se crió en un granja de Tigray, una de las 14 regiones en que se divide Etiopía. Todos los días se levantaba temprano para ir al colegio y corría "10 ó 15 kilómetros". Luego llegaba a la granja donde vivía con sus cinco hermanos y trabajaba hasta la noche. Esa rutina diaria curtió a Gebremariam (12-10-84) como futuro corredor.
La historia se repite con Werknesh Kidane, que tuvo que ayudar a su madre a sacar adelante a sus hermanos pequeños -son cinco en la famailia- después de correr 8 kilómentros para asistir a clase. El pasaporte de la atleta dice que nació un 28 de febrero de 1981, pero no tiene tantos años. "Si tienes menos de 16 ó 17 años no puedes competir fuera con el equipo nacional de Etiopía porque eres demasiado joven, y como tienes que dar el pasaporte...", confiesa Gebremariam, vigente campeón africano de los 10.000 metros.
La etapa gloriosa de esta pareja de etíopes se remonta a 2003-2004, un par de años antes de que contrajeran matrimonio y naciera su primer hijo. Kidane fue Campeona del Mundo de Cross largo en 2003 y Subcampeona de Cross corto. Gebremariam fue subcampeón mundial de Cross corto y largo un año más tarde. Y los dos consiguieron un 4º puesto en Atenas 04: Gebremariam en 5.000 metros y Kidane en 10.000.
El 4 de febrero de 2006 se casaron, el 2 de mayo nació su primer hijo y quince meses después, el 2 de agosto, el segundo. Ahora están volviendo por sus fueros y el domingo pasado Gebremariam venció en Alcobendas. Reconocen que después de ser padres se sienten más fuertes y con más ganas de competir. Sobre todo ahora, después del segundo crío.
Kidane habla en un idioma ininteligible y Gebremariam traduce al inglés: "Ella está corriendo mejor que después de ser madre por primera vez, ha corrido 10.000 metros, cross en campo a través y en ciudad, 5.000 metros y quiere correr la media marathón y se está entrenando. Incluso su marca es mejor que antes. Y yo igual, estoy más rápido".
Ahora viven juntos en Adís Abeba, que con 2.500 metros es la capital más elevada de África. "No veas como tienen que andar allí los góbulos rojos", como dijo la atleta navarra Ana Casares, que les ayuda a entenderse con el idioma. Tanto Casares como la organización ya le ha prometido que le enviarán material a los críos del club donde corrern. "Les hará mucha ilusión" dice el africano.
Los dos visten Reebook de pies a cabeza, "tenemos un representante y firmamos por 2, 3 ó 5 años con la marca", pero no están muy abrigados y en Navarra, aunque están "muy bien", "hace mucho frío", se queja Kidane.
Hoy quieren ganar y convencer a la organización para que les inviten más veces. "Si el camino es complicado y hay corredores fuertes lucharé contra ellos".