pamplona. Los continuos cambios introducidos en el proyecto han conllevado que, a día de hoy, el recrecimiento de la presa de Yesa siga sin tener ubicación en el calendario. Las obras se iniciaron en 2001, pero los tres modificados que se han ido incluyendo paulatinamente han retrasado su ejecución. El último de ellos debería haber estado listo a principios de este año, pero los técnicos aún siguen trabajando en él.
Esta última modificación se redactó para reducir la cota de llenado del nuevo embalse de 521 a 511 metros, para así evitar inundar la población de Sigüés (Zaragoza), donde se construiría un dique de cola. También se pretendía incorporar en el proyecto iniciativas para tratamientos de impermeabilización en los estribos donde se apoya la presa para evitar filtraciones.
Los planes eran que el Modificado 3 estuviese redactado para enero de 2009 para que, después de salir a información pública, obtuviese la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) en noviembre, de modo que las obras podría licitarse en abril de 2009 y estar terminadas para mayo de 2013. El calendario previsto, por lo tanto, ya arrastra una demora de casi un año, aunque desde la Confederación Hidrográfica del Ebro se confía en que el proyecto pueda estar terminado próximamente. Sin embargo, nadie se atreve todavía a ponerle una fecha concreta.
continúa el debate Mientras el Ministerio de Medio Ambiente trata de ultimar el expediente, los colectivos sociales siguen reclamando su paralización para poder realizar nuevos estudios. Es el caso de los asistentes al VI Congreso Ibérico del Agua, organizado por la Fundación Nueva Cultura del Agua la semana pasada en Vitoria.
Entre los participantes en un taller sobre conflictos por el agua en el alto Ebro estuvo presente uno de los representantes de la Iniciativa Ciudadana contra el recrecimiento de Yesa, Iker Aramendia, quien destacó el "gran impacto ambiental" del proyecto y criticó que "no tenga unos usos previstos claros". Aramendia explicó las diferentes "reformas" del proyecto para recrecer el embalse de 490 hectómetros cúbicos a 1.000 y se refirió al riesgo sísmico en esta zona del Canal de Berdún.
Junto a él, otros colectivos contrarios a otros proyectos similares, como el pantano de Itoiz o las presas de Sarría en Puente la Reina, los participantes en el taller coincidieron en "la falta de justificación de necesidad de su construcción" y en "la creación posterior de demandas artificiales para dar salida y usos a esa agua".
Además, censuraron que estas infraestructuras "incumplen las exigencias de la Directiva Marco Europea, especialmente en lo que se refiere a la falta de caracterización de la demanda que pudiera justificar estas obras, la falta de análisis de otras alternativas y los procesos de participación ciudadana obligatorios".
En ese sentido, y a modo de conclusión, reclamaron "a los gobiernos autónomos implicados y a la Confederación Hidrográfica del Ebro que aborden cada uno de los proyectos, con el objetivo de conseguir la moratoria o paralización cautelar de los proyectos mencionados que aún están en fase de trámite o de construcción, para poder realizar nuevos estudios de necesidades y alternativas, y establecer procesos reales de participación en la toma de decisiones". >d.n.