andosilla. El presidente de UPN y del Gobierno Foral, Miguel Sanz Sesma, fue crítico con los ex afiliados que faltaron ayer a la fiesta de los regionalistas, tras su marcha al Partido Popular. En su discurso de clausura de la jornada celebrada en Andosilla, Sanz no presagió una posición de más del cuarto puesto para el PP en las próximas elecciones regionales, y consideró que "UPN pasa página" de una etapa que ha durado 17 años. No obstante, pese a sus expresiones de confrontación con los populares, dejó la puerta abierta a posibles negociaciones y acuerdos con la otra mitad de la derecha navarra en un futuro.
Asimismo, Miguel Sanz hizo referencia ayer a la consecución de objetivos gracias a los acuerdos establecidos con el Partido Socialista en Navarra, apelando a la unidad de los grupos democráticos. También hizo hincapié en la crisis económica mundial y se acordó de las víctimas del terrorismo y de la violencia de género.
En su media hora de discurso enérgico, el caldeado asunto de la sucesión en la presidencia de UPN en el congreso de primavera, prefirió omitir sus predilecciones y apelar a la unidad del partido. Para acallar las voces que hablan de la tensión interna del grupo regionalista, la imagen final fue el abrazo de los dos posibles candidatos a la sucesión de la presidencia, Yolanda Barcina y Alberto Catalán.
"UPN no será franquicia del pp" Miguel Sanz fue puntual en su aparición ante los 1.245 asistentes a la comida de hermandad del Día del Partido, celebrada en el polideportivo de Andosilla. Con la banda sonora de la película Gladiator atronando en los altavoces, el presidente comenzó su discurso proponiendo un titular a los medios: "UPN no será nunca la franquicia del PP en Navarra ni de ningún otro partido". "El que quiera peces en el caladero de Navarra, que saque la caña, porque luego sin mojarse se quedan con los vertebrados acuáticos que hemos sacado los demás. Y eso no lo vamos a consentir", expuso.
"En UPN siempre hemos cumplido los compromisos con el Partido Popular con generosidad, pero sin olvidar nunca que nuestro compromiso principal está en Navarra. El ejercicio de nuestra autonomía ha hecho que el PP rompiese el pacto, pero eso no va a impedir que UPN siga siendo el partido mayoritario de Navarra". Con ello, Sanz no auguró buenos resultados para los populares: "Mucho me temo que el PP pasará de ocupar el primer lugar del ranking electoral bajo las siglas de UPN, al cuarto o quinto lugar entre los partidos de Navarra. El afirmar que el PP nace con vocación de ser el primer partido de Navarra, no pasa de ser un brindis al sol en un momento de efervescencia emocional". Asimismo, responsabilizó al PP del fracaso de las enmiendas regionalistas en el Senado.
Tras estas palabras, Sanz suavizó su intervención, apuntando que su amistad con Mariano Rajoy sigue siendo la misma: "Le deseo con sinceridad que gane tantas elecciones en España como las que he ganado yo en Navarra". Asimismo, dejó la puerta abierta a posibles acuerdos para las próximas elecciones forales: "Todavía queda tiempo hasta las elecciones del 2011 para revalidar la confianza de los ciudadanos, que ha aumentado con la aparición de las siglas del PP por la derecha; y oxigenar la capacidad de alcanzar acuerdos también por la izquierda; porque la separación con el PP no pretende excluir a nadie en el tiempo de los acuerdos".
acercamiento a los socialistas Sanz también apeló a la unidad de los partidos democráticos para la consecución de acuerdos en Navarra y para defender su distinción como comunidad diferenciada. "La hipoteca a pagar por seguir la estrategia de confrontación del PP con el Gobierno de España es demasiado alta para que la paguemos sólo los navarros", señaló para advertir al PP que en Navarra "la línea divisoria no está entre socialistas y populares, sino entre constitucionalistas y nacionalistas".
"El blindaje de Navarra debe estar en la lealtad recíproca y la cooperación entre el Gobierno de Navarra y el español, sin importar el color político que lo sustente. No estamos reclamando con ello la firma de un documento, pero tampoco la rechazamos, si así se estima conveniente por el partido socialista", dejó caer el presidente de UPN.
Su acercamiento al grupo socialista también se dejó ver en su discurso sobre la crisis económica: "No es tiempo de diferencias políticas, sino de acuerdos para afrontarla". Además, aplaudió el giro que cree ver en los socialistas en cuanto a su posicionamiento respecto al terrorismo, "que han cambiado la negociación por la persecución". Al respecto, felicitó al Gobierno central por las últimas detenciones.
mutis respecto a la sucesión Pese a que uno de los temas de actualidad y de más controversia en Unión del Pueblo Navarro es la sucesión de Miguel Sanz como presidente del Partido, éste no hizo referencia a su predilección por Yolanda Barcina para este cargo.
Sanz presumió de cohesión interna y de unión como grandes valores del partido para su futuro más inmediato: "Después de tantos años al frente de UPN, puedo decir que cada uno de nosotros va a estar en su sitio, y el partido estará en el sitio de todos. La gente no quiere vernos distraídos o enredados en disputas".
Como colofón a este discurso con sabor a despedida de la presidencia de UPN, Miguel Sanz invitó a subir al escenario a Yolanda Barcina y a Alberto Catalán, quienes trataron de alejar la sensación de confrontación entre ellos quedándose solos y abrazados ante los asistentes.