pamplona. Las emisiones de gases de invernadero han aumentado en Navarra un 78,5% entre 1990 y 2007, cifra muy superior al crecimiento medio del Estado, que se situó en un 53,4%, pese a que el Protocolo de Kioto limitaba ese incremento al 15%, según se recoge en el Informe de Emisiones de Gases de Efecto Invernadero 2007 hecho público ayer por Comisiones Obreras y la representación española del World Watch.
Dicho estudio indica que las emisiones de gases de invernadero han aumentado "a pesar del importante desarrollo de las energías renovables en la Comunidad Foral, especialmente la eólica, y las numerosas iniciativas ciudadanas encaminadas a reducir las emisiones". No obstante, respecto al año 2006 el aumento se sitúa en un 0,2%.
El informe apunta como "causas" de esta situación "la entrada en funcionamiento de las dos centrales de ciclo combinado de Castejón que, junto con la cementera de Olazagutía, emiten el 23% del total". Asimismo, indica que la cementera emitió 728.023 toneladas de CO2 en 2007 y las centrales de ciclo combinado, 665.581 y 412.435, respectivamente. Señala también que en la Comunidad Foral se emiten 13,04 toneladas de CO2 por habitante y año, lo que supone el 1,79% del conjunto del Estado, mientras que su población es el 1,34% y su PIB, el 1,7%.
Las comunidades que más aumentaron sus emisiones fueron La Rioja (un 128,3%), Murcia (98,9%), Canarias (95,2%), Andalucía (85,3%) y la Comunidad Valenciana (84,9%) y las que menos, Asturias (21,4%), Castilla y León (23,8%), Galicia (25,1%) y Aragón (41,3%). El informe, que atribuye gran parte de esas emisiones al sector eléctrico, pone de manifiesto que sólo 120 instalaciones industriales emitieron en 2007 cerca del 40% de los gases de efecto invernadero en España. El secretario confederal de Medio Ambiente de CCOO, Fernando Rodrigo, y el director de la edición española de World Watch , José Santamarta, subrayaron que el estudio demuestra que el Gobierno "por sí sólo" no puede reducir unas emisiones que triplican lo comprometido en el Protocolo de Kioto, ya que gran parte de los gases que se emiten son responsabilidad de las autonomías, las empresas y la ciudadanía.
Para reducir las emisiones de CO2 es imprescindible intervenir en el modelo energético y, especialmente, en las centrales térmicas que funcionan con carbón y en el sector siderúrgico, porque es la manera "más rápida y eficiente de acercarnos a los compromisos de Kioto", advirtió Rodrigo, e insistió que "hay otros factores como la vivienda, las infraestructuras o el transporte que son los que más están aumentando la emisión de gases" y que son resultado de unas políticas autonómicas que "deben ser modificadas en coordinación con el Gobierno" porque "sin la implicación autonómica, será imposible cumplir Kioto". >m.p./efe