pamplona. La inhalación de un complejo de gases generado por el incendio que se registró en el campus de la Universidad de Navarra la semana pasada, como consecuencia del atentado terrorista, es la hipótesis de trabajo que maneja el Instituto de Salud Pública del Gobierno de Navarra para explicar las intoxicaciones registradas entre los trabajadores y alumnos que frecuentan el Edificio Central. Mientras se tratan de precisar las circunstancias concretas de la intoxicación, el número de afectados rebasó ayer los 260, aunque la evolución en todos los casos es favorable.
Concretamente, según explicó ayer el jefe del Servicio de Seguridad Alimentaria y Sanidad Ambiental del Instituto de Salud Pública, Javier Aldaz, la combustión habría provocado que una mezcla de gases quedase almacenada en el hueco del falso techo del Edificio Central, que se habría liberado al iniciarse los trabajos de reparación del edificio, lo que provocó la intoxicación por vía aérea de numerosas personas.
En total, 250 trabajadores y alumnos de la UN fueron atendidos en la Clínica Universitaria de Navarra entre ayer y el miércoles, y en torno a 90 tuvieron que ser hospitalizados, informó en conferencia de prensa el director médico de dicho centro sanitario, Nicolás García. Durante el día de ayer, se dio el alta a 61 personas y sólo quedaron hospitalizadas 25, de las que tres permanecen en unidades de vigilancia especial y las 22 restantes en hospitalización convencional. Además, en el Hospital Virgen del Camino de Pamplona permanecen ingresadas ocho personas , y otras cuatro en el Hospital de Navarra, según el último parte médico emitido ayer por la CUN.
pronóstico reservado Según explicó Nicolás García, la evolución de los pacientes es favorable y han mejorado de su sintomatología (problemas respiratorios, náuseas, tos irritativa y fiebre), aunque su pronóstico es reservado en todos los casos, ya que todavía se desconocen con exactitud las causas que han motivado las intoxicaciones, producidas varios días después de la reanudación de las clases.
García comentó que todas las personas atendidas estuvieron el miércoles por la mañana en el Edificio Central del centro universitario, y añadió que desde el punto de vista médico, "no hay ningún signo que nos permita conocer cuál ha sido el tóxico que ha generado el cuadro ni ninguna manera de identificarlo".
El Instituto de Salud Pública estableció contactos durante la jornada de ayer con el Instituto Nacional de Toxicología, que corroboró la posibilidad de que la intoxicación por vía aérea se haya debido a la combustión de diversos materiales, originada a raíz del ataque terrorista. Los gases generados se habrían quedado retenidos en un falso techo para expandirse posteriormente por todo el ala este.
Un equipo del Instituto de Salud Pública, dotado de las medidas de protección pertinentes, continuaron ayer trabajando e investigando en la zona donde se localiza el origen de la intoxicación, incluidas tomas de muestra de aire para intentar determinar la sustancia causante. Además, durante la jornada de ayer se siguieron realizando encuestas epidemiológicas a las personas afectadas para recabar la máxima información posible.