pamplona. Dirige el que, según la Unión Ciclista Internacional, ha sido en 2008 el mejor equipo del mundo. Al frente del Caisse d'Epargne, Eusebio Unzué, toda una vida dedicada al ciclismo -y la que le queda-, analiza las claves de la transformación de una escuadra que, paradójicamente, hoy en día es favorita en casi todas las carreras que disputa pero que flaquea -en cuanto a la lucha por el podio- en las grandes vueltas. Entre el domingo y el martes, el director navarro se reunió en Gorraiz con toda su plantilla, un conjunto de ciclistas que sólo sufre retoques con respecto a la última y exitosa temporada.
Habrán pensado que es mejor no tocar aquello que funciona.
Siempre hay que tratar de mejorar, otra cosa es conseguirlo. Lo que pasa es que hemos logrado ya una medida de calendario, de número de corredores, de objetivos desde que nació el ProTour hace cuatro años. Ya hemos superado el periodo de adaptación y estamos muy satisfechos con los resultados: hemos ganado dos años con Valverde y como equipo hemos estado siempre en el podio y este año hemos ganado la única clasificación mundial que hay. Es el premio a una temporada brillante, pero que ha quedado deslucida por determinados errores que nos han privado de lo único que nos ha faltado: un podio en alguna de las grandes vueltas.
En eso ha cambiado mucho este equipo con respecto a aquel del líder único. Ahora casi cualquier ciclista de la plantilla puede ganar carreras.
Es culpa de la calidad que hay y de que corremos realmente en equipo: todos en apoyo del líder puntual en función del tipo de carrera o del estado de forma. Hemos conseguido que aunque gane uno el verdadero culpable sea el equipo y los que estamos al frente nos sentimos orgullosos.
Por eso son favoritos en casi todas las carreras. ¿Les presiona?
No, porque si tenemos esa presión es porque nos la ponemos nosotros, va incorporada al método. En nuestros 250 días de competición hay corredores de todas las características y nos gusta que todo el mundo tenga su oportunidad, su objetivo personal, donde el resto del equipo esté a su disposición, para que cuando se pida trabajar para un líder todo el mundo dé su 100%. Hemos acertado con los equipos y los líderes que hemos llevado a las carreras y hemos conseguido victorias de todo tipo y en todas las épocas del año.
En las últimas temporadas han atinado con las incorporaciones. La clara excepción es José Rujano.
Sabíamos que en ese fichaje había un punto de aventura. Es una pena, porque el talento está ahí, y no os extrañe si el año que viene hace una gran temporada, porque es capaz de todo. Pero es un chaval que por su mentalidad se adapta mejor a una estructura pequeña que gire en torno a él, porque necesita sentirse más arropado que en este equipo en el que hay más líderes y no se personaliza tanto al corredor.
Valverde no se cansa de decir que en 2009 quiere correr menos y centrarse por una vez en el Tour. ¿Les sigue generando confianza para las carreras de tres semanas después de tantos intentos fallidos?
Sí, porque estoy convencido de que va a seguir progresando, sobre todo en las grandes vueltas. Es verdad que a veces por pequeños errores se ha apartado de la posibilidad de ganar, como este año en Suances y el año pasado en Granada en la Vuelta. Por eso para mí cada año tendrá más probabilidades de ganar, porque se va acercando a la mejor edad para las grandes vueltas, salvo excepciones como la de Contador. Analizando las cinco últimas ediciones de Giro, Tour y Vuelta, es el que más veces ha estado entre los mejores. Un año le puede tocar. Y la veteranía, la experiencia, la madurez física juegan a su favor y nos hacen pensar que sigue siendo potencial vencedor de una gran vuelta, puede que incluso el Tour. El resto lo ha demostrado toda la vida: es favorito en cualquier objetivo que le pongas, y ésa es su grandeza. El problema es que queremos que en todos los sitios acierte.
¿Qué tiene que cambiar para dar el paso que le falta en las 'grandes'?
A sus 28 años una de las facetas en la que más tiene que progresar es en la madurez a la hora de comportarse en carrera, de evitar riesgos innecesarios. Desgraciadamente lo está aprendiendo a base de privarse de cosas importantes.
¿Le han afectado las duras críticas recibidas en la Vuelta y el Mundial?
Le afectan, pero lo positivo es que para él no son un drama; no se viene abajo por los errores. Encaja con cierta facilidad los golpes bajos, pero a la vez es consciente de que esos errores le privan de ser uno de los grandes, porque si lo que hace durante el año lo rematara con una gran vuelta sería el único ciclista con capacidad para ganar una clásica, una contrarreloj, una carrera de una semana o una gran vuelta.
¿Y le afecta la explosión de Contador, otro ciclista español más joven que copa casi todas las portadas?
No, no le preocupa nada; de hecho disfruta compartiendo protagonismo, no tiene ningún interés en ser más que nadie. Quiere ganar, cumplir sus objetivos, pero a nivel personal es a veces hasta excesivamente generoso en sus comportamientos. Es muy buen tipo en todos los sentidos y ya dijo que si viniera Alberto al equipo sería bienvenido.
José Miguel Echávarri dijo que Contador y Valverde serían compatibles. ¿No era éste el mejor momento para echar el lazo a Contador al anunciarse la vuelta de Armstrong? ¿Pensaban en ello cuando buscaban un segundo patrocinador?
La única forma de hacer posible esa operación habría sido con un segundo patrocinador, pero no llegamos a contemplarlo; dimos por hecho que era imposible al no poder salir de su equipo, ya que no tenía cláusula de rescisión y estaba obligado a cumplir su contrato hasta 2010.
Siguen teniendo a un vencedor del Tour como Óscar Pereiro. ¿Le ve con opciones de volver por sus fueros?
Queremos recuperar al gran Óscar. Tras el Tour de 2006, en 2007 estuvo descentrado y en ningún momento fue el Óscar de las grandes ocasiones. Este año iba ya mucho mejor y en el Tour estaba a su mejor nivel, pero la caída nos ha privado de él todo el año. Sabemos que no es un ganador, pero da a este bloque ese toque de personalidad, de experiencia y de solidez. Transmite a Alejandro y a los jóvenes una tranquilidad que es clave. Es necesaria gente que, además de dar pedales rápido, aporte experiencia y veteranía a los líderes para que no cometan errores.
Joaquim Rodríguez no se cansa de pedir galones.
Es un hombre al que se puede sacar gran provecho cuando está a la sombra de otro gran líder. Con su calidad, sin esa responsabilidad puede hacer cosas importantes. A lo mejor no sirve para tirar del carro, para poner esa calidad al servicio del equipo, pero en determinadas carreras es estratégicamente vital. Nos viene muy bien y nos da mucha seguridad.
Tienen un grupo de jóvenes de gran proyección: José Joaquín Rojas, Luis León Sánchez y Rigoberto Urán. ¿Hasta dónde pueden llegar?
Rojas es nuestro hombre rápido, un chaval con enorme potencial, para algo más que ser un hombre rápido. Luis León yo creo que está en vísperas de la explosión definitiva. Puntualmente le ves hacer cosas espectaculares en carreras muy importantes, pero no termina de añadir regularidad. Le falta esa madurez y esa seguridad que te dan los años, sobre todo en el aspecto mental. Rigoberto nos ha dejado muestras de su calidad. Es un crío y nos obliga a tener una cierta prudencia con él, aunque la verdad es que está preparado casi para todo.
Otro joven 'veterano' es Imanol Erviti. Merecía su triunfo en la Vuelta.
Sabemos que su victoria es algo puntual que a uno le llega si aprovecha sus ocasiones, pero yo estoy todavía mucho más satisfecho y orgulloso del paso que ha dado este año. Ha entendido y asumido ya perfectamente cuál es su rol en el equipo y, como tiene calidad y es un alumno aventajado, ha encontrado recompensa con esa etapa en la Vuelta a España que, por cierto, ganó de forma muy brillante.
¿Puede ser un nuevo Chente?
Me gustaría. Es muy perfeccionista y un estudioso, el que más tiempo dedica a analizar lo que ha sucedido o lo que puede pasar. Esa perfección a veces le hace ser excesivamente duro consigo mismo, y ahí es donde ha evolucionado, en descubrir que aquí se pueden aportar no satisfacciones personales, sino las que puedes dar al equipo; con su experiencia ya puede empezar a enseñar cosas. Ya empieza a salir una parte del Chente que lleva dentro.
Hablando de navarros, ¿da rabia ver que el Euskaltel tiene ocho y en el Caisse, que siempre ha sido el equipo navarro, sólo hay tres?
Yo veo el ciclismo en una perspectiva global; veo al corredor, no su nacionalidad. Por eso ahora tenemos uno de Costa Rica, dos colombianos, un portugués, franceses, españoles... Esto es una especie de ONU: vamos todos a defender un gran objetivo sin fronteras, y eso es lo bueno. Sé que hay características de los navarros que no las tiene nadie más, como la serenidad y la entrega a los demás, y en nuestro equipo vienen muy bien, pero si cargas el equipo de corredores parecidos habrá muchas lagunas. Dos o tres entre 27 está bien.
¿Pasa algo con el Euskaltel? Últimamente se quejan de que el Caisse va a por ellos en carrera.
A veces decimos cosas en caliente, pero no hay razón. Esto lo hacemos con ellos y con todos; es la defensa de nuestros intereses, y es lo que hacemos todos, incluidos ellos. Dios me libre de pensar en hacer cualquier maniobra, entre otras cosas porque es un equipo y una fórmula por la que tengo un gran respeto y me gustaría verles muchísimos años.
¿Entiende la vuelta de Armstrong?
No. Yo creo que el ciclismo no lo necesita, aunque él está en su derecho. Me ha sorprendido porque las cosas tienen su época, y más quien ha sido capaz de dejarlo al grandísimo nivel con el que se despidió, pero si ha decidido dar el paso tiene que tener algún interés, bien personal o económico o conseguir ese punto de notoriedad que ha perdido.
Han ganado el ProTour, tanto individual como por equipos, pero esa 'liga' este año ha quedado muy devaluada. Usted siempre ha sido crítico con este invento de la UCI.
Siempre he creído que hacía falta una renovación en el ciclismo, pero quizá no se ha acertado con la forma. Nos obligan a demasiados días de competición, muchos de ellos sin interés para nosotros ni nuestro patrocinador. Y eso nos hace tener que renunciar a carreras en España o en Francia que sí nos interesan.
¿Se está regenerando el ciclismo? ¿Ha salido ya de la zona más profunda del pozo?
Con toda seguridad.
¿A pesar de la CERA, el EPO...?
Seguro. Lo que pasa es que desgraciadamente el ciclismo es víctima de su propio sistema. Hay muchísimas ganas por querer mejorar y demostrar a todo el mundo que han cambiado mucho las cosas, en mentalidad y en disposición, pero no hemos podido evitar que aún haya desaprensivos e irresponsables a los que no les importe correr el riesgo de querer jugar con ventaja. El positivo lo da uno, pero lo sufre toda la familia ciclista y hace que nuestro crédito, que está muy devaluado, no lo podamos recuperar como se merecen todos los corredores que trabajan honestamente.
Lo positivo es que se está cazando al tramposo.
Sí, pero el problema es que la reflexión del gran público es: "¿Ves? El ciclismo no cambia nunca".
Y los patrocinadores piensan lo mismo y se van.
Exacto. El gran problema es que encima los errores se dan en las grandes carreras, en las que la repercusión mediática es infinitamente superior. Y así todos los medios que estamos poniendo para regenerar esto se vuelven contra nosotros. Nadie habla del hecho de cazarlos como algo positivo. Nos gustaría que el aficionado supiera que la mayoría lo está haciendo bien y se merece un respeto.
Hoy se ve venir al tramposo. Las exhibiciones acaban en positivos.
Realmente es así. Esos comportamientos anormales cuando menos te invitan a la duda. El que hace las cosas bien tiene un comportamiento dentro de una línea, con días mejores o peores. Lo que no es normal es pasar de ser un buen corredor a de repente ganar a los mejores y con grandes exhibiciones.
Por suerte, el Caisse d'Epargne está escapando de estos males. Y no siempre depende de uno.
Afortunadamente estamos sorteando todos esos casos. Es cierto que no puedes controlar a 27 ciclistas, pero aquí todo el mundo sabe cuál es nuestra filosofía. Y que siga así, porque hoy en día es muy fácil perder a un patrocinador.
La Caisse d'Epargne ha sido noticia en los últimos días por sus 600 millones de euros de pérdida en bolsa y la dimisión de sus máximos dirigentes. Parece que la crisis no afecta al patrocinio del equipo.
Casualmente salió a la luz el día anterior de la entrega de premios del ProTour en París, pero el mensaje que se trasladó fue de tranquilidad. Es verdad que ha dimitido el presidente, que era nuestro máximo valedor en el proyecto, pero somos conscientes de que lo que nos va a hacer continuar son los resultados y la actitud del equipo.