madrid. Antes de acabar el año, los actuales 923 millones de hambrientos en el mundo pueden alcanzar por primera vez la cifra de mil millones, de los que 19 millones son niños con desnutrición muy grave que podrían curarse con una inversión de 3.000 millones de euros. "A diferencia de la crisis financiera, la crisis alimentaria tiene una solución más fácil", aseguró ayer el director general de Acción contra el Hambre, Olivier Longue, en la presentación del informe El Hambre estacional y el documental 854 sobre la desnutrición en el Sahel, con motivo de la celebración hoy del Día Mundial de la Alimentación.
Los datos sobre el hambre en 2008 son "excepcionalmente malos, ya que después de cinco o seis años de estabilización, nos acercamos al fantasma de los mil millones", recalcó Longue.
Frente a los 3.000 millones de euros que bastarían para curar a los 19 millones de los 55 millones menores de 5 años con desnutrición grave, destacan los 200.000 millones gastados por EEUU para afrontar su crisis inmobiliaria o los 1,95 billones gastados en la guerra de Irak.
El empeoramiento de la situación se debe a la crisis alimentaria mundial, motivada a su vez por la subida de los precios agrícolas, la especulación, el aumento de la demanda asiática (consumen más carne y ello implica un mayor gasto de cereales) y la subida del petróleo.
A ello se suma que, pese a la globalización y al mercado libre, muchas materias primas son controlados por una quincena de actores en el mundo, que influyen "en el destino de millones de personas". Como ejemplo, Longue indicó que el 40% del mercado del trigo es controlado por una única empresa en la Bolsa de Chicago de materias primas (la más importante del planeta).
bastaría una cosecha El problema del hambre no radica en la producción de alimentos, ya que la cosecha de 2008 bastaría para alimentar a 9.000 millones de personas, añadió Longue, quien subrayó que los principales damnificados son los pequeños agricultores. De hecho, el 65% de las personas asistidas en los centros de nutrición de la ONG son hijos de campesinos.
Insistió, además, en la urgencia de invertir 3.000 millones de euros para curar a los 19 millones de menores de cinco años que sufren desnutrición en su fase más grave, de lo contrario cinco millones de ellos morirán y el resto padecerá secuelas físicas e intelectuales irreversibles.
También ayer, con motivo del Día de la Alimentación, Médicos Sin Fronteras pidió al Gobierno español su compromiso en la lucha contra la desnutrición infantil.
"Es hora de pasar de las palabras a los hechos" e introducir la alimentación terapéutica en las estrategias de ayuda alimentaria, para adaptarlas a las necesidades específicas de la primera infancia.
Las estadísticas aportadas ayer por Médicos sin Fronteras afirman que cada día mueren en el mundo cerca de 10.000 niños por culpa de la desnutrición, una emergencia médica para la que hay soluciones eficaces que, con voluntad política, pueden salvar la vida de 20 millones de niños desnutridos.
Asimismo, Ayuda en Acción ha considerado hoy insuficiente los mil millones de euros adicionales que la Unión Europea destinará a la Ayuda Oficial al Desarollo (AOD) para los países afectados por la crisis. A su juicio, se trata de "una gota en el océano en comparación con que los gobiernos están gastando en salvar a los bancos". >efe