pamplona. "¡Viva Valle-Inclán y viva el esperpento!" Así de contundente se manifestó ayer Ángel Sagüés, autor, actor y director de amplia trayectoria que ha vuelto a ponerse al frente de la compañía navarra La Ortiga TDS para llevar a escena Luces de bohemia , uno de los textos capitales del teatro del siglo XX. El estreno tendrá lugar el viernes en el Teatro Gayarre, donde se podrá ver también el sábado, día 18, antes de salir de gira por varias casas de cultura de la geografía foral.
Coproducido entre La Ortiga y el Gayarre, en colaboración con el Gobierno de Navarra, este montaje supone un "acontecimiento", en palabras de la directora gerente del teatro, Ana Zabalegui, que valoró "el gran esfuerzo" que ha hecho la compañía por "su deseo de realizar un espectáculo con un gran elenco". No en vano, se trata de "uno de los grupos jóvenes más activos que hay en Navarra hoy". En su nombre, Txori García, uno de los actores, agradeció la confianza del espacio pamplonés en el trabajo de La Ortiga, que, desde que estrenara Los Justos en 2002, ha apostado por la búsqueda de formas de expresión y comunicación con la sociedad a través de sentimientos, inquietudes e ideas propias. "Nuestra línea consiste en hablar de gente que sufre, que cae y que permanece olvidada", en definitiva, se trata de "poner voz a los que no la tienen". "Empezamos en esto porque queríamos contar historias en un mundo en el que cada vez son menos los que opinan y más los que escuchan y asumen", insistió García, que defendió la vigencia de Luces de bohemia . "Aunque vivamos en una sociedad del bienestar, hay quienes caen por las esquinas sin que nadie les recuerde, y merecen todo nuestro respeto", dijo. Y se mostró satisfecho por haber podido trabajar en condiciones: "Ojalá pudiéramos hacerlo siempre así, y esto es algo que el Gobierno tiene que ver, que se puede vender mejor nuestro trabajo, que lo mismo que llevamos los vinos navarros a ferias, también podemos llevar nuestro teatro", apuntó. Por su parte, la también actriz Iratxe García destacó el buen entendimiento que ha existido entre todo el equipo y subrayó la presencia de música en directo, como en anteriores espectáculos.
vigencia Como director, Ángel Sagüés dijo que ha sido "un placer" elaborar esta propuesta y no sólo porque es "una gran obra", sino porque "me he rodeado de muy buena gente", en referencia a los miembros de La Ortiga, a los que, en esta ocasión, se han sumado otros profesionales más veteranos, generando una mezcla cargada de "magia". De la obra, Sagüés destacó su "contundente actualidad", que ha reforzado ordenando partes del texto de otra manera, "aunque sobre el escenario se verá claramente Luces de bohemia ", y apuntando una serie de "guiños" sobre temas que reconocerá el público.
En cuanto a la puesta en escena, se ha planteado un escenario moderno y funcional, de manera que "nada estorbe al actor", que apenas cuenta con su caracterización y su texto para dar vida a esta historia inmensa que ha supuesto el regreso a las tablas de Javier Ibáñez. Y nada menos que como Max Estrella, "un regalo" que el actor agradece, sobre todo porque la experiencia "ha sido estupenda" y el ambiente de trabajo la ha cargado de "emoción" y "vibración".