F UE el 26 de septiembre de 1953, Franco y el presidente de los Estados Unidos de Norteamérica, Dwigth Ike Eisenhower, firmaban los llamados Pactos (secretos) de Madrid, que, entre otras cosas, permitían la construcción y el uso de bases militares conjuntas (¿?) , a cambio de determinadas compensaciones económicas. En Baztan nadie se enteró y la cosa pasó bastante inadvertida, hasta que, un tiempo después, se conoció el alcance del acuerdo: en Gorramendi, se construiría una Base de Alerta y Control.
Pronto, comenzaron a llegar al valle, máquinas espectaculares de las que sólo se tenía constancia por las películas de guerra , aquellas de hazañas bélicas (como los comics que entonces existían), quitanieves gigantescos (aquí todavía se andaba con palas, único recurso) excavadoras y bulldozers , y personal militar vestido con una cierta elegancia. Para el barato y tosco caqui que usaban los chortas hispanos (los del "agarra lo que puedas", ni tallas ni leches) el uniforme azul de los yanquis parecía hasta de auténtico lujo.
Se abrió y acondicionó, estupendamente además, con decenas de hitos laterales de protección (¡buenas falta harían!), tanto que todavía se conserva en muy buenas condiciones, la carretera que desde el alto de Otsondo lleva a Gorramendi y su hermano Gorramakil. Luego, unos trailers que no acababan nunca de pasar de largos que eran, trajeron el hormigón y el hierro y, visto y no visto, se plantaron dos imponentes pantallas en la cima de Gorramakil: el radar, al que advertían (se decía) no convenía acercarse porque te dejaba estéril. Y cosas así.
Una base americana (se comprobó enseguida) es, de puertas adentro, enteramente una ciudad americana, todo es americano y todo está dispuesto para que sus habitantes (los militares) se sientan lo mismo que "en casa", cine (24 horas cada 24), cafetería, librería, bolera, billares, tragaperras, tabaco, todo al más exacto way of life yanqui. Y la moneda circulante, única y exclusivamente, su majestad el dólar.
La temperatura interior en todos los edificios era de 27º, permanente, al menos en otoño e invierno, lo que permitía a los soldados USA (de los otros, se hablará otro día) vestir únicamente (además de pantalones, claro) unas camisetas blancas muy fardonas de manga corta, que, como muchas otras cosas, se pagaban muy bien en Elizondo (eso si no te las regalaban, porque todo el mundo tenía un amigo americano ) y allí todo era de película de John Wayne, el portaaviones Independence a 22 kilómetros de Elizondo. El consumo de calefacción era bestial, pero el Tío Sam no escatimaba gastos en cuidar a sus tropas. Ya se verá.
Vocabulario baztandarra
l Borono. Tonto, simple, de poco fundamento.
l Empelotar(se) . Acción de desnudarse, ponerse en pelota . Estaban los dos en pelota picada.
l Mariergel . Mujer de pocas luces, simple. Es voz vasca, de María y de ergela (tonto-a, estupido-a).
l Pieza. Tierra de labor. Tengo que ir a la pieza a recoger el maíz. También, referido a las personas, como elemento de cuidado, con el que no caben muchas confianzas. ¡Ándate con tiento con fulano que es una buena pieza , no te fíes!.
l Salpicar. Fig. Pegar, golpear. ¡Si te salpico una h..., verás!. Me estaba hartando, le salpiqué dos tortas y se acabó.
l Suyo. Dícese de quien es un tanto especial. Fulano es muy suyo. Exigente, agarrado, desconfiado.
l Tabernáculo. Taberna, tasca.
l Zambalear(se). Tambalearse, no andar bien, moverse con inseguridad y falta de equilibrio. Fulano se iba zambaleando de la cogorza que llevaba encima.
fauna
ENTERNECEDOR
Les supongo al tanto del panegírico (¿pena -gírico?) que nos obsequió (¡gracias!, ¿qué se debe?) la presidenta del Parlamento de Navarra, "Ante la actual situación económica", el viernes. Reconozco párrafos impagables. Nos exhorta a trabajar "juntos", "unidos", a estar "a la altura de las circunstancias" y a que, "al margen de quién ostente la presidencia del Gobierno, bien de Navarra o de España, unan, unamos esfuerzos" ante la crisis. Considerando que Elena Torres no se suele prodigar (escribiendo), a uno le ha animado mucho, sobre todo el tono paternalista (¿maternalista?) y conciliador y lo acertado de sus consejos. Unidos, juntos, usted y usted y el otro, y uno mismo, compartiendo esfuerzos con el señor Botín (apellido muy actual y sugerente, baranda del Santander Central Hispano), con Francisco González (jefe del BBVA), señor Entrecanales (Acciona, etc.), las hermanas Koplowicz (o como se escriba) y así. ¿Se imagina?. ¿Hombre Emilio (Botín), cómo lo llevas?, te invito a un cafelito pa'pasar el disgusto, si quieres te presto un euro para el taxis, nada hombre, hay que estar unidos, en los malos como en los buenos (¿?) momentos. Señora presidenta, ya perdonará pero nos ha sonado tan meloso como el Juntos de Paloma San Basilio. Muy bueno lo suyo. Enternecedor. >l.m.s.