pamplona. Un empleado de una empresa de deforestación, una mujer maltratada y un joven gratitero. Son los tres personajes que protagonizanRojo alma, negro sombra , la nueva novela del autor pamplonés Ismael Martínez Biurrun, que plantea un descenso a las tinieblas de la propia conciencia a través de conceptos y sensaciones como el miedo a lo desconocido y la construcción de la propia identidad.
Tras Invierno nevado , Martínez Biurrun deja atrás la ficción histórica para proponer un "thriller fantástico" que "es mucho más o mucho menos que eso". Y es que, este libro editado por 451 resulta difícil de etiquetar. El escritor lo sabe y agradece el riesgo de la editorial. En este sentido, otro autor, el aragonés David Jaso, se aventura a dar algunas pistas de este trabajo enmarcado en una "narrativa actual con un toque oscuro y sombrío", escrita de un modo con el que, a su juicio, "logra llegar y atrapar al lector de principio a fin". En palabras de Jaso, esta novela puede gustar tanto a los aficionados al género como a quienes no estén acostumbrados a este tono, ya que se mueve más en el terreno de las sombras y las sugerencias que en el del terror. "Al leerlo lo pasé mal, los personajes me intrigaban mucho y los sentía cerca, auténticos, así que me vi obligado a pasar las páginas rápidamente para llegar al final", dice este autor, que, sin embargo, avisa de que no se siente pánico, más bien "pequeños escalofríos".
Jaso destaca, además, el uso que Martínez Biurrun hace de la tercera persona en presente, "lo que aproxima mucho las situaciones", y el "ritmo cinematográfico" que adquieren las escenas literarias. No en vano, el autor se ha especializado en la escritura y análisis de guiones, aunque prefiere no vincular sus dos facetas. "A veces, cuando se califica un texto de cinematográfico se quiere decir que es simple y sin grandes recursos", apunta el pamplonés, para quien ese tempo también puede ser muy literario si se corren riesgos. Es más, le gustaría que los autores españoles de género se adentrasen en territorios menos trillados, despegándose de los clichés "para volar más alto". Esto es algo de lo que ha probado en Rojo alma, negro sombra , relato inspirado en uno de sus referentes, H. P. Lovecraft, con la salvedad de que si en el caso del estadounidense el sobresalto procedía de dimensiones paralelas o espacios fantásticos, aquí "lo más escalofriante es darse cuenta de que uno es un desconocido para sí mismo" y que "lo más oscuro está en su interior".
el peso del pasado Este texto aborda también la temática de la identidad, del modo en que se construye o se cambia, que es lo que pretenden Elías, Berta y Génesis, tres personajes que desean dar un giro de 180 grados a su existencia, pero no lo tienen fácil, porque se encuentran amarrados a varios conflictos del pasado que, a su vez, les conectan entre sí. El comienzo de la historia es estremecedor: el mismo día en que se traga una avispa que está a punto de matarlo, Elías encuentra una carta enterrada en un bosque quemado. La búsqueda de respuestas lo llevará hasta el fondo de sus propias pesadillas y lo acercará a dos personas atadas, como él, por un crimen del pasado y con una única posibilidad de salvación.
El objetivo de la novela es, para su creador, que el lector "se preocupe por los personajes y les acompañe hasta el final". En este sentido, ésta es una narración "emocional más que intelectual", en la que los sentimientos "son fundamentales".