washington. El director gerente del FMI, Dominique Strauss-Kahn, dijo ayer que el planeta está al borde de una recesión que sólo se puede combatir con acciones conjuntas y con la inyección de dinero en la banca. Las economías avanzadas apenas crecerán el próximo año, según el Fondo Monetario Internacional (FMI), mientras que el mundo se expandirá un 3% gracias a las naciones en desarrollo. "Estamos al borde de una recesión global", alertó Strauss-Kahn en una rueda de prensa previa a la asamblea anual de ese organismo y el Banco Mundial, en la que los ministros de Economía de todo el mundo intentarán encontrar una respuesta colectiva al problema.
El ex ministro francés instó a los gobiernos a usar todas las herramientas a su disposición, monetarias, fiscales y financieras, para combatir una crisis como no se ha visto desde principios del siglo pasado. Enfatizó que lo más importante es restablecer la salud de la banca en el mundo desarrollado, que en Estados Unidos y otros países guarda su capital en lugar de prestarlo por miedo a que los créditos no sean devueltos.
"No hay forma de encontrar una salida sin suficiente recapitalización de las instituciones financieras", dijo Strauss-Kahn.
Esa posición significa, en la práctica, que los gobiernos deberán inyectar dinero a los bancos, pues actualmente no hay fuentes privadas dispuestas a invertir en ellos.
El ex ministro francés se refirió específicamente a la Unión Europea, cuyos miembros han sido incapaces de ponerse de acuerdo sobre un plan de acción conjunto porque algunos países, como Alemania, se niegan a colocar dinero propio para apoyar a bancos de otras naciones.
"Insto a los países de la Unión Europea a trabajar juntos. No existe una solución nacional a una crisis como ésta", dijo Strauss-Kahn. "Las acciones solitarias deben evitarse e incluso condenarse", añadió.
Por su parte, el presidente del Banco Mundial (BM), Robert Zoellick, cree que la actual crisis financiera podría suponer "un punto de inflexión" para los países en desarrollo y alertó de la factura económica y humana para los más pobres. "Durante las últimas semanas nuestra atención se ha fijado en el tamaño de los paquetes financieros (...) Debemos de ver más allá del rescate financiero y (pensar) en un rescate humano", dijo el responsable del BM. Indicó que los países en desarrollo, debilitados ya por los elevados precios de los alimentos y la gasolina, afrontan ahora un "golpe triple" ante la crisis financiera global con epicentro en EEUU. >efe