madrid. El vicepresidente económico del Gobierno, Pedro Solbes, aseguró ayer que la creación a cuenta del Tesoro de un fondo de 30.000 millones de euros, ampliables a 50.000 millones, para la adquisición de activos de máxima calidad con el fin aportar liquidez al sistema tiene un carácter "financiero", con lo que "no debe costar un céntimo" a los ciudadanos, y tendrá un impacto presupuestario "prácticamente nulo", más allá del derivado del cambio de los tipos de interés.
Asimismo, precisó que la decisión no responde "a un programa de apoyo a los entidades financieras por razón de solvencia", ya que en la actualidad "no hay necesidad de este tipo de actuación", ni contiene ningún "concepto de ayuda".
En rueda de prensa tras la reunión del Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF), Solbes explicó que esta decisión responde a que "en casos concretos hay inversiones significativas en activos de buena calidad que por un fallo del mercado no pueden colocarse".
Es por eso que, según Solbes, el Gobierno ha optado por que la banca venda títulos triple A "en determinadas condiciones" para permitir activar el mercado a "medio y largo plazo", algo que, en su opinión, "es importante para romper la situación de bloqueo financiero".
"Es importante que el sistema vuelva a jugar su papel, porque (la situación actual) está teniendo un impacto económico significativo", añadió. Por otro lado, señaló que en el momento en el que el mercado funcione con normalidad, esta actuación "perdería todo su sentido", por lo que recalcó que tendrá un carácter temporal.
Por lo que respecta a la ampliación de la garantía mínima de los depósitos, Solbes apuntó que la decisión del Ecofin del martes "no es tan consistente como debería", dadas las posturas dispares expresadas por los diferentes países miembros.
La razón, explicó, es que la reunión del Ecofin "se complicó algo" porque se enfrentaron, por ejemplo, las posturas de aquellos que partían de una garantía ilimitada y de los que acababan de adoptar la de 50.000 euros. Dicho esto, Solbes consideró que la cuantía adoptada por España, de 100.000 euros, es "las más coherente" y "suficiente" para proteger los ahorradores españoles "de forma sólida".
"Situación excepcional" Por su parte, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, se mostró ayer dispuesto a discutir con el PP todos los detalles del fondo que inyectará liquidez en el sistema financiero, pero advirtió de que desearía "un sí" sin condiciones de Mariano Rajoy para aprobar el plan cuanto antes.
"Tratándose de una situación excepcional, porque ellos, como los ciudadanos y el Gobierno, conocen que hay un problema muy serio de crédito, yo, si hubiera sido el líder de la oposición, habría dicho sí sin condiciones, sí sin peros", manifestó en rueda de prensa junto al primer ministro polaco, Donald Tusk.
Zapatero consideró que la primera reacción de Rajoy al escuchar el plan del Gobierno fue "bastante razonable" y se lo ha agradecido, pero le ha pedido "no perder el tiempo" en detalles de alcance limitado.
Tras agradecer el apoyo "generalizado" de bancos y cajas, empresarios, sindicatos y distintas fuerzas políticas, el Rodríguez Zapatero se mostró ayer convencido de que la sociedad espera el respaldo del PP, y subrayó su disposición a estudiar todos los detalles para que el principal partido de la oposición dé el sí. >agencias