villava. Toda fiesta de pueblo que se precie tiene su día grande y Villava, por su puesto, no podía ser una excepción. Cientos de vecinos y vecinas, ataviados con sus mejores galas, olvidaron los excesos festivos cometidos durante la primera noche de juerga y se echaron a la calle desde tempranas horas de la mañana para participar en los numerosos actos organizados el domingo, día grande de las fiestas patronales de la localidad.
La soleada jornada, que obligó el uso de abrigos y fulares hasta bien entrada la mañana, comenzó pasadas las 11.00 horas con la celebración de la solemne misa en la iglesia parroquial de San Andrés. Presidida por el salesiano José Luis Ecay Donázar (religioso que actualmente reside en el santuario del Tibidabo de Barcelona), la ceremonia estuvo concelebrada por los sacerdotes Jesús Zubiri (antiguo párroco del pueblo), Eugenio Guilzu, Francisco Valdemoros, Joaquín Ayerra, Dionisio Lesaka (vicario parroquial) y el párroco de Villava, Tomás Azparren, a quienes se unió el cura portugués Deniss Silveiria, que estos días recorre el Camino de Santiago y se encontraba de parada en la villa.
Durante más 60 minutos, medio millar de personas llenaron hasta la bandera el templo religioso. La coral San Andrés fue la encargada de animar el culto interpretando temas como el Gure Aita de Madina, el Ave María o un "precioso" Gloria al más puro estilo gospel que provocó más de una lágrima de emoción entre los maduros y devotos asistentes.
masiva procesión Con cierto retraso -pasaban más de las 12.15 horas- y una vez puesto a punto el paso, la Virgen del Rosario encabezó una suntuosa procesión tan festiva como multitudinaria. Pocos fueron los villaveses y villavesas, sin contar a los más jóvenes, que quisieron perderse el tradicional acto del día grande de las fiestas. Acompañada por la Corporación Municipal, la comparsa de gigantes y kilikis, dantzaris, gaiteros, txistularis y la Banda de Música de Burlada, la patrona se abrió camino a paso lento entre el numeroso público asistente.
Hasta Villava también se acercaron políticos destacados del Gobierno de Navarra como el consejero de Interior, Javier Caballero, o la consejera de Administración Local, Amelia Salanueva, a quien también se pudo ver el día anterior acompañando a Alfonso Úcar durante el chupinazo.
La larga comitiva estuvo guiada por los kilikis y cabezudos, que hicieron de las suyas y calentaron el fresco ambiente a base de golpes de verga, seguida por los gigantes, la cruz parroquial, decenas de vecinos de la localidad, el coro parroquial, el paso de la virgen y la Corporación Municipal encabezada por el alcalde de Villava, Pello Gurbindo. La Banda de Música de Burlada, por su parte, hizo las veces de coche escoba musical y cerró el desfile.
Tras recorrer durante casi una hora las principales calles de la villa, y como viene siendo tradición desde hace cuatro años, la comparsa de gigantes interpretó un precioso baile jotero en honor a la Virgen del Rosario segundos antes de que se introdujera de nuevo en el templo. Este emotivo momentico, abarrotado de villaveses, fue el espectacular broche final de la procesión y recibió el fuerte aplauso de los presentes.
concierto de coral La mañana festiva continuó a las 13.00 horas en la misma iglesia parroquial con un concierto a cargo de la Coral San Andrés. Bajo la dirección de Maxi Oloriz, Amaia Azcona como soprano, Víctor Castillejo como tenor, Ekhi Ocaña y Aritz Azparren en las flautas, Alejandro Oloriz al violonchelo y el pianista Iosu Larumbe, el coro parroquial hizo las delicias de los presentes interpretanto temas tan dispares como Nerea Izango Zen de Mikel Laboa, Bili-Bili de Luis Morondo, Balaio de Villalovos o las africanas Siyahamba o Ayamguena , entre otros.