Por el morro y, más concretamente, por dos brochetas de morros acompañadas con espuma de patatas a la riojana y espolvoreadas con una sal de chorizo, el Bar Melbourne se mereció el premio al Mejor Pincho de la década, con el que la Asociación de Hostelería y la Cooperativa de Hostelería celebraron los diez primeros años de la Semana del Pincho. Los ganadores, Imanol Mikeleiz y Marisol Juango, se llevaron para su bar un título acreditativo y un cheque de tamaño descomunal por valor de seis mil euros.
Un jurado compuesto por cocineros gastrónomos y críticos, eligieron a La ternera cuando besa como el mejor pincho servido en Pamplona en los últimos diez años. El jurado reconoció así su "exquisita delicadeza" y valoró su apuesta por "una materia prima arriesgada, pero muy popular".
Elegir uno de entre los doce bares finalistas fue muy complicado y, tras dos horas de degustación y debate, el jurado acordó entregar una mención especial al Bar Chelsy, por su Petisui de guiso de pato con hongos, salsa de kumquats y bouquet de flores. Antonio Cristóbal, que recogió el premio, destacó que su elaboración "es muy fácil y se aprecian bien todos los sabores". El petisui es un cuadradito de salsa brie , rellena con un guiso "tradicional", cerrado con una tapa también de brie , sobre la que se colocan unas flores regadas con un aromático aceite de trufa blanca.
Entre los expertos que conformaban el jurado -que valoraban conceptos como presentación, armonía, aspecto, textura, aroma y sabor- se encontraba el que quizá es el popular crítico gastronómico madrileño Cristino Álvarez, más conocido como Caius Apicius , que describió Pamplona como "un paraíso para el pincho" y afirmó que no tiene nada que envidiar a la vecina San Sebastián. Caius Apicius subrayó además que "una ciudad que hace buenos pinchos es una ciudad a la que le gusta comer". Aunque matizó que "comer de pinchos es algo peripatético y divertido, pero tiene un gran riesgo: acabar medio pedo".
La entrega del premio, celebrada en Baluarte, tuvo otro protagonista, Jorge Sauleda, precursor de la semana del pincho desde sus inicios, hace 20 años en el hotel Maissonave. Estas jornadas pasaron después por una carpa, antes de convertirse en la exitosa semana tal y como hoy la conocemos. Sauleda se emocionó cuando el Consejero de Turismo, Juan Ramón Corpas, anunció por sorpresa que le ha presentado candidato para recibir la medalla al Mérito Turístico en la modalidad de Hostelería. Orgulloso de los logros conseguidos (es promotor también de las semanas de la caza y la cazuelica), Sauleda emplazó a todos a la próxima Semana del Pincho, en marzo.
Hasta entonces, el Pincho de la Década continuará siendo servido en el pequeño Melbourne de la calle Olite, por dos euros y medio.