pamplona. El futuro del monte Ezkaba y del Fuerte San Cristóbal como parque comarcal debe analizarse desde una visión supramunicipal en su gestión y coordinación, tanto en la planificación territorial y urbanística de un espacio que implica a ocho municipios distintos, como en la solución que se diseñe para su recuperación medioambiental y alternativa sociocultural en el caso de la fortificación militar. En este sentido la Mancomunidad de la Comarca de Pamplona puede liderar un papel de mediador entre ayuntamientos siguiendo la misma filosofía que ha primado el desarrollo del parque fluvial comarcal, hoy convertido en un referente de "integración social para los 18 municipios de la Comarca de Pamplona". Así lo entiende el presidente de esta institución Javier Torrens que aboga por "homogeneizar criterios" a la hora de abordar soluciones para el que ha sido y sigue siendo el principal pulmón verde de Pamplona y Comarca. Los primeros pasos ya se han dado.
Para empezar, la Mancomunidad (el presidente y algunos técnicos) ya ha mantenido reuniones (conjuntas y por separado) con los ayuntamientos de Pamplona, Villava, Berrioplano, Berriozar, Ansoáin, Juslapeña, y Ezkabarte para la puesta en común de objetivos y con el fin de evitar que los diferentes ayuntamientos afectados asuman iniciativas por separado, tal y como ha ocurrido con Berrioplano, término donde se asienta el Fuerte y cuyo ayuntamiento ya ha inició en el anterior mandato conversaciones con el Ministerio de Defensa para hacerse con la titularidad de esta instalación -declarada como Bien de Interés Cultural-, además de destinar algunas partidas presupuestarias para su mantenimiento. "Queremos evitar que las diferencias se produzcan porque haya ayuntamientos con posibilidades económicas y, además, entendemos que lo más lógico es que sea la Mancomunidad la que aborde este proceso previo de coordinación y definición de objetivos", remarcó.
Otro avance en este camino de asunción de nuevos retos mancomunados por parte de la Mancomunidad ha sido el encargo a la consultoría Andelos de un estudio sobre el binomio parque y Fuerte Alfonso XII donde se analizarán diferentes aspectos "como punto de partida" como son el medio natural, los planes municipales de los ochos ayuntamientos implicados, la situación y posibilidades internas del Fuerte, una investigación histórica, el tema de la accesibilidad, así como un plan estratégico para "seguir trabajando y ver la forma de intervenir". "No hay ninguna urgencia par intervenir ni para invertir tampoco en una época de crisis, no estamos pensando en hacer algo en esta legislatura, sino en abrir un foro de debate y empezar a hablar", indicó Torrens.
titularidad Preguntado por la falta de implicación del Ejecutivo foral tanto en la declaración de Área Natural Recreativa del parque como en la negociación para la cesión del Fuerte, responde que "no se puede esperar que el Gobierno tome la iniciativa, lo lógico es que sean los ayuntamientos los que empiecen", precisa. "Posteriormente tendremos que colaborar con el Gobierno de Navarra y con el Ministerio de Defensa para conseguir subvenciones y programas de restauración que los hay también para este tipo de arquitectura militar", agrega.
Cree por otro lado que no tiene sentido que la Mancomunidad negocie con Defensa la propia cesión del Fuerte, "en primer lugar porque no tenemos competencias, pero lo de menos es quién ostenta la titularidad, que es simbólica, lo importante es diseñar un plan de intervención".
el potencial del fuerte A juicio de Torrens, el Fuerte de Alfonso XII tiene "capacidad" para absorber usos "diferentes y compatibles", "no sólo como museo para recuperar la memoria histórica sino para hacerlo rentable desde el punto de vista económico y social con una inversión privada, hostelera y turística comarcal, etcétera. Estamos hablando de la mayor instalación militar de la época en España, y de uno de los más grandes parques comarcales".
La accesibilidad física para superar las barreras de un monte también es un aspecto importante a tener en cuenta y que invita hablar de sistemas alternativos de transporte como la instalación de un funicular en el monte Ezkaba.
Finalmente, una delegación mancomunada ha visitado este año otras experiencias similares como el Fuerte de San Marcos en Rentería, un área natural recreativa equipada con un restaurante, y donde se ultima un proyecto museístico como arquitectura militar y y zona dedicada a la naturaleza.
Precisamente, armonizar el urbanismo de la gran ciudad, la gestión de los parques comarcales y planificar diferentes servicios municipales de manera conjunta fueron algunos de los nuevos retos que se propuso la Mancomunidad en el Plan de Gestión para 2008.