pamplona. El Consejo Regulador de la Denominación de Origen (DO) Navarra presentó ayer su nueva imagen, un relanzamiento de la marca que busca la internacionalización de los vinos; el acercamiento al consumidor joven, de entre 25 y 45 años; la apuesta por el valor de la variedad climática que ofrece la comunidad; la recuperación del rosado y el incremento de la exigencia de la calidad.
"Actualmente, exportamos el 30% de la producción, en un mercado donde los competidores destacan por ser empresas dinámicas. Con el nuevo logotipo, buscamos consolidar la presencia de nuestro vino en el mercado exterior, a través de un producto diferente, moderno y notorio", explicó la presidenta del Consejo, Pilar García-Granero. Reino Unido, Alemania y Estados Unidos son algunos de los mercados donde se están lanzando acciones promocionales para captar nuevos clientes. "El mercado también nos exige adaptarnos a las necesidades de los consumidores. Por ejemplo, en estos momentos, el rosado cuenta con una gran aceptación en el extranjero, algo que debemos aprovechar", indicó Jordi Vidal, gerente del Consejo desde el pasado enero.
en españa A pesar de que la DO Navarra se presenta como la tercera que más vende en España, las cifras reflejan que el consumo en el país ha descendido: 21 litros por persona al año. "Debemos trabajar para aumentar la demanda de vino en el Estado, y nos centraremos, principalmente, en un consumidor joven, entre los 25 y 45 años. Para lograr este objetivo, vamos a lanzar un mensaje claro: no hace falta entender de vino para poder disfrutarlo", señaló García-Granero.
El cambio de imagen también coincide con la entrada en vigor del nuevo reglamento, aprobado por unanimidad y que incluye los requisitos que tienen que cumplir los vinos de la Denominación de Origen Navarra. Por primera vez, se aplicará este ordenamiento en la cosecha de 2008, que se estima alcance entre los 85 y 87 millones de kilos de uva. "Una campaña corta, motivada por el clima. Las lluvias caídas en primavera provocaron una humedad que hizo que la uva no cuajara. Además, el hongo oídio también ha atacado a la viña y ha provocado una pérdida de cosecha. Ambos factores han influido para que se pueda recoger un 25% menos", recalcó García-Granero.
las novedades El reglamento introduce varias novedades, entre las que destacan la introducción de nuevas variedades (las tintas syrah y pinot noir, y la blanca sauvignon blanc); la modificación de los tiempos de envejecimiento con la aparición de la categoría tinto roble (el cual identificará los vinos que hayan pasado un mínimo de 90 días en barrica); y el control del Panel de Cata de Navarra, que se encargará de calificar y seleccionar los vinos. "A los viticultores se les va a dar libertad para desempeñar su labor, pero siempre deberán respetar los parámetros de calidad", resaltó la presidenta del Consejo Regulador.
Al Panel de Cata de Navarra, formado por 40 expertos, le corresponderá la tarea de calificar los vinos, que se someterán a dos controles: los rosados pasarán el segundo examen a los doce meses, y los tintos y blancos, a los 18. Aquellos caldos que no sean calificados como Denominación de Origen Navarra, pero que debido a sus características se sitúan en una posición inmediatamente después, se englobarán dentro de los vinos de Indicación Geográfica Protegida, con la marca 3 Riberas.