sangüesa. Va acabando el verano y, como es habitual, también va terminando la temporada de fiestas en la Comunidad Foral de Navarra. Aún así, todavía quedan algunas localidades que no han disfrutado del ambiente festivo, como es el caso de Sangüesa. Ayer, con el chupinazo, los de Sangüesa daban la bienvenida a unas jornadas en las que las calles se llenarán de los ruidos típicos de las fechas.
A las 12.00 horas, Luis Arboniés Leránoz, el encargado del chupinazo, prendió la mecha del cohete, dando el pistoletazo de salida de las fiestas. Actualmente, Arboniés es presidente del patronato de Deportes y teniente de alcalde, además de ser nieto de un ex alcalde de Sangüesa. Para él, el paso de ver el chupinazo desde la calle a vivirlo en primera persona supuso un gran orgullo, y apuntó que es algo que "no asimilas al primer momento". "Te vas haciendo a la idea poco a poco, primero te designan, se va acercando el día, pero no eres consciente de lo que supone, de lo bonito que es el momento, hasta que estás tirando el cohete", aseguró.
El de ayer fue un chupinazo sin sobresaltos, como debió haber sido en los dos años anteriores, aunque por ciertos problemas, no lo fueron. Arboniés afirmó que lanzar el cohete es "algo bonito, más si sale bien". "El problema de los otros años era la lanzadera, que este año se ha modificado, sacándola 70 centímetros y ganando ángulo", explicó.
un ambiente fenomenal El deseo de Luis Arboniés era, sin duda, "que todos vivan a tope las fiestas de Sangüesa, de día y de noche. Que la gente intente ir a todos los actos que puedan y disfruten lo más intensamente que puedan, tanto los mayores como los más pequeños".
Así se expresó también la alcaldesa, Eskisabel Suescun, de 26 años. Suescun, que se encuentra en su segundo año como dirigente del Ayuntamiento de Sangüesa, deseó felices fiestas a los vecinos de la localidad y animó a todos a "que lo pasen muy bien y a que salgan todo lo que puedan a disfrutar de estos días".
Globos, petardos, niños rociándose unos a otros con espuma o padres llevando a los más pequeños en sus carros, para disfrutar de sus primeras fiestas de Sangüesa. El ambiente que se respiraba ayer en Sangüesa nada tiene que envidiar a otras localidades, cosa que sumado al hecho de ser una de las últimas fiestas de la Comunidad, hará que mucha gente opte por acercarse al lugar, aunque será necesario, como la alcaldesa expresó, "que el tiempo respete las fiestas de Sangüesa".