pamplona. Los 691 profesores que aprobaron las últimas oposiciones de Secundaria pero sin lograr plaza tienen la posibilidad teórica de copar cerca del 75% de las plazas que la semana pasada dejaron sin cubrir los nuevos funcionarios. Los interinos que se quedaron fuera de esa nueva lista preferente que se ha formado por primera vez con ese grupo de aprobados, aunque tienen posibilidades de continuar trabajando (sobre todo en algunas especialidades) tendrán que conformarse con un número reducido de destinos y complejos por su reparto geográfico o estructura horaria. Aunque hasta mañana no terminan los actos de adjudicación (cuyo sistema formal y agilidad, por otra parte, ha sido elogiado) algunos sindicatos, como STEE-EILAS, han hecho unos primeros cálculos provisionales de los que se desprende que la llamada lista preferente tendrá un efecto muy notable en el reparto de puestos. Así, en de las 589 plazas vacantes en especialidades en las que se convocó oposición 447 podrán ser escogidas por los interinos que las aprobaron y las 142 restantes por los de la lista general, muchos de ellos veteranos.
Esta cuestión pesaba ayer en el ambiente entre los que acudieron a Educación a elegir plaza, incluso entre los más afortunados. Sus opiniones sobre el cambio en el sistema de listas de contratación son dispares en función de la situación en la que se encuentra cada interino. Los integrantes de la lista preferente, que aprobaron el examen y tienen preferencia sobre los que suspendieron la prueba (lista general), mostraron durante la mañana de ayer su "tranquilidad" al tener asegurada una plaza temporal aunque "sin saber exactamente dónde".
"realidad injusta" Sobre la situación de los compañeros que no superaron la prueba y sólo optan a las vacantes que dejen los nuevos funcionarios y los que aprobaron el examen pero no lograron la nota con derecho a puesto fijo, afirmaron que "se trata de una realidad injusta y que resta importancia a parámetros tradicionalmente claves como la experiencia o formación".
Marta, por ejemplo, vecina de Pamplona y que pudo elegir destino en la propia capital, señalaba que con el nuevo sistema "resulta imprescindible aprobar el examen". "Personalmente, me parece injusto que se valore mucho más una prueba que los años que lleves trabajando en la profesión. Yo he tenido mucha suerte y debo estar contenta, pero conozco a amigos y colegas que, a pesar de que son muy válidos y llevan años como profesores en institutos, se quedarán sin plaza porque no tuvieron suerte el día de la prueba", resalta la docente.
En esta misma línea, otro de los interinos que se desplazó ayer hasta el departamento de Educación para hacerse con una vacante, afirmaba que "la normativa supone un paso atrás". "En un examen intervienen factores como el estado de ánimo, un catarro, una mala noche. No es justo jugarse años de formación y experiencia en una prueba", recalcó.
Por su parte, Ainhoa, que también podrá quedarse en Pamplona, ciudad en la que reside, señalaba que el Ejecutivo Foral "ha hecho caso omiso a sus reivindicaciones". "Conozco a un colega que lleva 12 años trabajando como profesor de inglés y lo más probable es que no pueda mantener la plaza ya que su madre estuvo ingresada en las semanas previas a la oposición y no pudo estudiar lo que quiso. Con el sistema anterior, en el que la experiencia estaba más valorada no tendría estos problemas", espetó. Cabe recordar que, en protesta por este cambio en el sistema de listas de contratación, se convocaron dos jornadas de huelga y provocó una fuerte controversia entre los sindicatos y el departamento de Educación.
expectación Las oposiciones a profesor de Secundaria, que se celebraron entre junio y julio, causaron este año gran interés entre los aspirantes por el destacado número de plazas que salían a concurso (casi 600), y por el cambio en el sistema de listas de contratación impulsada por el consejero de Educación entrante, Carlos Pérez-Nievas (CDN), y que suponía una modificación muy importante de la manera en la que este sector educativo se organizaba desde hace años.