PAMPLONA. El futuro se viste de esperanza para Iñaki Lejarreta, el joven biker de 24 años que lleva el ciclismo en sus venas y en su apellido. El ciclista de Berriz cuajó una excelente actuación y se lleva de sus primeros Juegos Olímpicos un diploma, gracias a la octava plaza que firmó y que deja claro está entre los mejores especialistas -en el último Mundial también fue octavo- y que puede ser uno de los grandes de la mountain-bike, dada su juventud y su proyección. Atrás queda ese hipertiroidismo que lastró su rendimiento en 2005 y 2006. Fueron dos temporadas duras para el vizcaino, que en 2001 había ganado el Mundial en categoría juvenil y que en 2005 afrontaba el Mundial sub'23 como principal favorito al triunfo. No pudo ni acabar la prueba. Le costó meses recuperar su mejor forma, pero ahora se ha instalado en la élite y será uno de los nombres a tener en cuenta en el futuro de la mountain-bike.
Iñaki Lejarreta decía en vísperas de la carrera que necesitaría un día súper para meterse entre los ocho primeros, las posiciones que otorgan un diploma olímpico. Pues lo tuvo. Reguló esfuerzos en las primeras vueltas, en las que los favoritos ya empezaron a mostrar sus cartas.
Se refugió en un grupo secundario para guardar fuerzas, sabedor de que el explosivo y exigente circuito pasaría factura a alguno de los que marchaban por delante. No se equivocó y ya en la sexta vuelta fue adelantando a rivales junto con el austriaco Soukup y el británico Killeen. Lejarreta echó el resto en los últimos compases de la prueba, de un total de ocho vueltas, y entró en meta octavo. Incluso tuvo cerca al sexto y séptimo clasificados. Pekín puede ser el inicio de un bonito futuro para el sobrino de Marino que reencontró al otro lado del mundo ese golpe de pedal que le colocará entre la élite.
ESPECTACULAR ABSALON El ganador de la medalla de oro fue el francés Julien Absalon, compañero de Lejarreta en el equipo vasco Orbea, que dominó la prueba con gran autoridad sobre el resto de sus rivales para revalidar el título que consiguió hace cuatro años en Atenas. Absalon se marchó en solitario en la segunda vuelta de la prueba y comenzó a abrir un hueco que se hizo enorme con respecto a sus rivales.
El segundo en meta fue su compatriota, y también integrante del equipo Orbea, Jean-Christophe Peraud, seguido del campeón mundial sub'23, el suizo Nino Schurter. Cuarto fue el también suizo Christoph Sauser, actual campeón del mundo. Absalon, Peraud y Lejarreta compitieron con el modelo Alma SL25R de Orbea.
La alemana Sabine Spitz logró el oro en categoría femenina, por delante de la polaca Maja Wloszczowska y la rusa Irina Kalentyeva, que completaron el podio. Marga Fullana abandonó en la tercera vuelta. >E.O.