PEKÍN. El pontevedrés David Cal vuelve de Pekín como doble medallista por sus dos platas, pero no pudo conseguir los dos oros que había anunciado como botín a firmar.
Si el viernes fue segundo en la prueba de C-1 sobre la distancia de 1.000 metros, en la que su máximo rival el húngaro Attila Vajda le arrebató el título de campeón olímpico que el gallego había conseguido en Atenas, ayer se vio superado por el zar de la canoa rusa, Maxim Opalev.
Cal arrancó en el grupo y fue en carrera durante todo la regata. El bielorruso Aliaksandr Zhukovski, quinto en el Europeo, arriesgó desde la salida buscando romper la prueba y sorprender con un fuerte ritmo a los dos máximos favoritos, Cal y Opalev.
El ruso, plata en Sydney y bronce en Atenas, completó su medallero particular. Paleó en los últimos cien metros con la confianza de que se proclamaría campeón de C-1 500 metros, la única prueba por la que había apostado.
>C.M.