pamplona. Teresa Moreno ha dejado un hondo hueco en el seno del Ayuntamiento de Pamplona, donde sus compañeros de Corporación le recordaban ayer como "una mujer de distancia corta", "rocera y que se hacía querer", no en vano la edil regionalista era una mujer vitalista, y forjó en su carrera (y a pesar de las discrepancias políticas que pudiera haber) gran amistad con concejales de otras formaciones políticas. Lo recordaba el miércoles Javier Ayesa (NaBai), uno de los ediles más veteranos de la Corporación pamplonesa, pero también Itziar Gómez (NaBai), que en sólo un año como compañera en el Ayuntamiento ya había entablado una gran relación con Moreno. También Eduardo Vall (PSN) destacó de Moreno que "se volcaba en el ciudadano de Pamplona".
Teresa Moreno llegó al Ayuntamiento de Pamplona en 1991, de la mano de Alfredo Jaime, que precisamente aquel año alcanzó la Alcaldía de Pamplona. Entonces, compartía salón de plenos con otros también desaparecidos como el regionalista Tomás Caballero o Javier Pascal (PSN). La concejala ocupó en aquellos años la concejalía de Jardines, en una época en la que comenzó a gestarse, por ejemplo, la idea de construir un parque dedicado a Yamaguchi. En la elección de Javier Chourraut (CDN), como alcalde, cuatro años después (1995-1999) al frente del Tripartito, Moreno pasó a ser concejala en la oposición.
Nacida en Pamplona en 1949, Moreno compaginó durante estos años su tarea política con la profesional en el Servicio Navarro de Salud, ya que una de sus vocaciones era el ciudadano, ya fueran los enfermos (organizaba el voto por correo o incluso puso en marcha el servicio de peluquería del hospital) o los vecinos de la ciudad. Por eso, después de tres años fuera del Consistorio volvió en 2002, antes de acabar la primera legislatura de Yolanda Barcina (1991-2003), para ocupar la vacante de Ignacio Labiano, y en su discurso de investidura abogó por hacer "una ciudad libre, moderna y en paz". En aquel año, le fue encomendada la responsabilidad al frente de la concejalía de Comercio y Turismo. Repitió en el equipo de Barcina en la legislatura 2003-2007, al frente del área de Conservación Urbana, y después, en las pasadas elecciones municipales se le encomendó una responsabilidad más importante, la concejalía de Igualdad.
Si en su faceta política, sus compañeros destacaban de ella su cercanía, en las celebraciones era única, muestra de ello era el ambiente que creaba en los viajes oficiales. Moreno, como hija de ganadero, y hermana y prima de toreros y dobladores, era una gran taurina, y presidió varias corridas en San Fermín.