tafalla. Los vecinos de Tafalla, especialmente los más jóvenes, respondieron al llamamiento realizado por las peñas de la localidad protagonizando uno de los chupinazos más limpios que se recuerdan. Momentos antes del esperado lanzamiento, los tafalleses iban ocupando la plaza formando diferentes grupos en función de su edad. Mientras los jóvenes llenaban las primeras filas, los más mayores y los niños esperaban algo apartados. Ante la mirada de todos ellos, a las 12.00 horas, Santiago Lanas (PSN), concejal de Cultura y Sanidad, prendió la mecha del cohete que daba inicio a las siete jornadas festivas de las que podrán disfrutar en la ciudad del Cidacos. El acto transcurrió de forma tranquila y festiva, pero no faltaron los actos reivindicativos. Algunos miembros del Consistorio desplegaron una pancarta en la que pedían la amnistía de los presos.
Tras la explosión, la música se adueñó de todos los rinconces de Tafalla. Los miembros de las peñas, con sus respectivas charangas, recorrieron las calles más céntricas de la ciudad, mientras que los músicos de La Tafallesa amenizaron a los que prefirieron quedarse en la plaza, lugar que los operarios del Ayuntamiento no tardaron en limpiar, ya que tan solo quedaron los restos de alguna botella de cava.
diferentes perspectivas Al cohete asistieron vecinos de todas las edades y demostraron que, aunque viven las fiestas de forma diferente, todos intentan disfrutarlas. Es el caso de Josefina Esquide y Blanca Esquíroz, dos veteranas tafallesas que, tal y como explicaron, "venimos siempre al chupinazo y junto con la Salve es uno de los actos festivos que más nos gusta". Además, "participamos en todo lo que podemos, desde el encierro hasta la noche", añadieron. Las adolescentes de 13 años Oihane Labiano, Ainhoa Zufiaurre, Haizea Goldaracena y Yara Ibáñez tienen otra forma de vivir las fiestas: "Nos gusta ir a las barracas y a la salida de las peñas. Por la noche, cenamos un bocadillo en la txozna de la ikastola y también vamos al encierro y a las vacas". Araceli Larrasoaña es madre de una niña de diez meses y un niño de 4 años y aseguraba que vive las fiestas de día. "Solemos ir a los gigantes, a la salida de las peñas y a las barracas. Nos turnamos entre mi marido y yo para poder estar de día y de noche, intentamos llegar a todo", comentaba. José Javier Pérez de Iriarte, uno de los músicos que tocaba la trompeta con La Tafallesa y que además es padre de tres niños, aseguraba que durante las fiestas asiste a las actuaciones con la banda y cumple con sus obligaciones familiares. El músico agregó que, aunque tiene poco tiempo y vive las fiestas de otra manera, intenta exprimirlas al máximo. Aunque sus perspectivas sean diferentes, el objetivo es el mismo: disfrutar del ambiente y de los actos festivos.