Pamplona. A un ritmo menor que en semestres anteriores, pero los accidentes de trabajo siguen aumentando en Navarra. Según los datos del Instituto Navarro de Salud Laboral, durante los seis primeros meses del año se registraron en Navarra 7.315 accidentes laborales, apenas un 0,39% más que en el mismo periodo del año anterior. Este ligero aumento supone que, una vez relacionados los datos con el número de trabajadores, el índice de incidencia (accidentes por cada mil trabajadores) cae seis décimas, hasta situarse en el 28,2.
Los datos confirman que el descenso en la incidencia se mantiene a un ritmo muy lento, que hará casi imposible terminar el año por debajo del 50, si bien la situación de crisis económica, con un previsible descenso en la actividad de la construcción, podría contribuir a mejorar los datos de aquí a diciembre. La construcción es precisamente el sector que mejores noticias ofrece, a pesar de mantenerse como el más peligroso de todos. Rebaja en 6,2 puntos su índice de incidencia, hasta situarse en 53,3 percances por cada mil trabajadores, con una disminución sensible en el número de accidentes: 1.458 a 1303 accidentes. Con 52 trabajadores registrados menos que hace un año, el inapreciable descenso de la fuerza laboral no basta para explicar un descenso que podría atribuirse al sensible incremento en las medidas de prevención, casi inexistentes hace sólo unos años.
Otros sectores no responden sin embargo de la misma manera. La industria, con 70.448 trabajadores registrados (1.700 más que hace un año) contabiliza 109 accidentes más, un aumento de casi el 4% que cuestiona la eficacia de las medidas tomadas hasta el momento en muchas fábricas. El aumento resulta asimismo preocupante en lo que accidentes graves se refiere, al pasar de 15 a 27. En la industria no hubo, sin embargo, ningún fallecimiento. Las seis muertes, una menos que en el mismo periodo de 2007, se concentran en la construcción (tres), servicios (uno) e in itínere (1).
El aumento en el número de accidentes graves, que en términos totales pasan de 69 a 79, resulta especialmente preocupante porque, según suelen explicar los técnicos de la materia, la diferencia entre un accidente grave y uno mortal puede ser cuestión de décimas de segundo o, simplemente, de suerte. El crecimiento se concentra en la industria, con un aumento también en servicios y descensos en agricultura y construcción.
El índice de siniestralidad entre trabajadores autónomos (que han optado por la cobertura de accidentes de trabajo) es 14,8 por mil, es decir, la mitad que para el conjunto de trabajadores aunque hay que destacar que en el segundo trimestre de 2008 en este colectivo se ha registrado un accidente mortal y tres graves. Los accidentes laborales de tráfico representan el 7,7% del total, en los dos periodos semestrales comparados, pero, en orden a su gravedad, se observa una gran proporción de graves y de mortales. Estos últimos representaron el 40% de total en 2007 y el 37% en 2008, y los graves, el 13% y el 15% respectivamente.