pamplona. Los sindicatos de la Función Pública de Navarra hicieron ver ayer su unidad para plantarle cara al Gobierno. Juntos por primera vez en mucho tiempo, representantes de CCOO, AFAPNA, LAB, ELA y UGT reclamaron al Ejecutivo que reabra "con contenidos reales" la Mesa General, paralizada desde la primavera, y mostraron su satisfacción por la respuesta de la plantilla durante las movilizaciones de junio.
Txelui Moreno, representante de LAB en la mesa negociadora, fue el encargado de leer un comunicado consensuado, en que explicaron que "a la crisis sólo se le puede hacer frente desde un salario digno, no desde la precariedad laboral y salarial". Así, los sindicatos quieren que el Gobierno "abra un proceso de negociación serio, en el que no se ponga en cuestión el mantenimiento del poder adquisitivo (IPC real de Navarra) como forma de chantaje y presión, habitual actitud en las últimas negociaciones, y en el que se puedan plantear cuestiones que afectan al personal de la Administración".
Los sindicatos explicaron que durante las últimas semanas han redoblado los esfuerzos para unificar posturas, para limar diferencias entre las propuestas de unas centrales y otras, y anunciaron que trabajan para defender una única postura cuando se encuentren de nuevo cara a cara con los representantes de la Administración. "Ahora mismo, nuestra unidad es vital para hacer frente a la cerrazón del Gobierno. Sería una frivolidad romper esta unidad de acción", señaló Javier Barinaga, de Comisiones Obreras. Josetxo Mandado, de ELA, insistió en la misma idea. "Vamos a encorsetar la negociación dentro de la Mesa General. No vamos a permitir que se negocie en otros ámbitos, como parece que le gusta al Gobierno", añadió.
Además, se dirigieron directamente al consejero de Presidencia, Javier Caballero, para que "plantee una negociación huyendo del esquema de imposición aplicado hasta el momento". "Su filosofía de 'o se acepta lo que yo digo o nada' no es negociación, es imposición, y por ahí no vamos a pasar", afirmó Txelui Moreno
Los sindicatos se refirieron también a la situación de crisis, para señalar que quienes la sufren principalmente son "los bolsillos de aquellas personas sujetas a un salario que ven cómo se incrementan todos los gastos por encima del 2%, porcentaje de subida en el Gobierno de Navarra este año".
Además, criticaron que el Ejecutivo, "en plan populista, ha decidido que aquellos que ganan entre 52.000 y 80.000 euros se van a congelar el sueldo en 2009, pero calla que en 2004 se lo subieron un 15% y no mencionan ni las cesantías (dos años) ni los Consejos de Administración de empresas". "Suponemos que podrán sobrellevar la crisis con los sueldos que cobran", apuntaron.
Igualmente, criticaron que "en tiempos de bonanza, con un superávit de 113 millones de euros en el último ejercicio, a los trabajadores de la Administración nos subían el 2% diciendo que había que dar ejemplo al personal de las empresas privadas para no encarecer los costes y que éstas fueran más competitivas". "Así que en tiempos de bonanza nos suben poco los salarios y en tiempo de crisis, la tenemos que pagar nosotros", aseguraron.
Los sindicatos valoraron la respuesta de la plantilla durante las movilizaciones de junio y, especialmente, a la manifestación del 26 de junio, a la que asistieron unas 1.800 personas. "Era la primera vez que los trabajadores salíamos a la calle, pero parece que, después de las elecciones, al Gobierno le importa muy poco nuestro bienestar", dijeron.