FRANCFORT. El Banco Central Europeo decidió ayer mantener los tipos de interés inalterados en el 4,25%, su nivel más elevado de los últimos siete años, justo al cumplirse un año de que estallase la crisis financiera en Estados Unidos, que con el paso de los meses ha terminado por afectar a la economía mundial. La decisión del BCE fue dada a conocer por su presidente, Jean Claude Trichet, quien reiteró que la actual política monetaria de la institución contribuirá a alcanzar el objetivo de estabilidad de precios en el medio plazo, lo que aleja la posibilidad de que la institución acometa una nueva subida de tipos en su próxima reunión de septiembre.
Asimismo, el banquero francés hizo hincapié en que el BCE no tiene "predisposición alguna, ni compromisos en política monetaria", por lo que hará "lo que considere necesario para lograr la estabilidad de precios". Trichet afirmó que la información disponible respalda los razonamientos de los miembros del consejo del BCE que motivaron la subida de tipos de interés del pasado mes de julio.
"La tasa de inflación anual probablemente se mantendrá bastante por encima de los niveles consecuentes con la estabilidad de precios por un periodo de tiempo prolongado, y los riesgos se mantienen al alza en el medio y largo plazo", dijo Trichet, quien afirmó que "sólo se moderará gradualmente en 2009". Por otro lado, el máximo responsable de la política monetaria del BCE señaló que los últimos datos apuntan a un debilitamiento del crecimiento económico de la eurozona en la mitad del presente año, aunque afirmó que esta desaceleración era "esperada" y en parte responde a una corrección técnica tras el "excepcionalmente robusto" crecimiento económico del primer trimestre.
crisis 'subprime' El anuncio coincide con el primer aniversario de la crisis de las hipotecas de alto riesgo 'subprime', que se extendió por el sistema financiero global, alcanzando a Europa. Desde entonces, el BCE ha tenido que decidir entre hacer frente al fuerte aumento de la inflación con unos tipos de interés altos o reactivar el crecimiento con una reducción de estos. Su decisión fue, hasta ahora, hacer frente al incremento de los precios. La tasa de inflación de la zona del euro subió en julio una décima respecto a junio, hasta el 4,1%, una cifra récord desde la introducción de la moneda única y más del doble que el objetivo del 2% marcado por el BCE para los países de la Unión Europea. Los culpables de ello, el salto del precio del barril petróleo por encima de los 120 dólares y el encarecimiento de los alimentos. La falta de liquidez en los mercados provocada por las 'subprime' ha provocado la caída del consumo, y con ella el aumento de paro de forma alarmante. >d.n.