Pamplona. Las labores de búsqueda de Joaquín Borque, vecino de Castejón desaparecido el pasado viernes en Andosilla, continuaron ayer, aunque no hay ningún nuevo indicio sobre su posible localización. El rastreo se ha ampliado a las zonas comprendidas entre San Adrián y Calahorra y entre Cárcar y Lodosa.
El hijo del desaparecido aseguró ayer que ya se ha descartado la posibilidad de que su padre se hubiera desplazado a Estella. No obstante, aseguró que existe la sospecha de que "pudo ir hacia Lodosa" y que tampoco se deshecha la opción de que esté en Logroño. "No nos explicamos que haya querido ir allí", indicó Joaquín Borque hijo.
En las labores de rastreo participaron ayer efectivos de bomberos de Peralta y Lodosa, cinco miembros del grupo de perros de salvamento y la Guardia Civil, así como voluntarios de Cruz Roja. También se desplazó un helicóptero y se movilizó al río Ega a cuatro integrantes del grupo de rescate acuático. >d.n.