L AS playas y las calles de Malibú, donde residen muchos famosos de Hollywood, se han convertido en territorio enemigo para los paparazzi , cuya constante presencia ha terminado por sacar de quicio a vecinos y autoridades.
La animadversión popular contra estos reporteros que buscan imágenes exclusivas de celebridades llegó definitivamente a las manos en la playa Paradise Cove, cuando un grupo de surfistas se encaró con los fotógrafos