pamplona. Un equipo de la Clínica Universitaria ha realizado por primera vez en el Estado una reconstrucción mamaria mediante trasplante de tejido vascularizado (colgajo TMG) de piel, grasa y músculo gracilis, extraído del muslo de la propia paciente. La intervención está especialmente indicada para mujeres muy delgadas a las que, como consecuencia de un cáncer de mama, se les ha practicado una mastectomía (extirpación de la mama).
El especialista en Cirugía Plástica, Reparadora y Estética del centro médico pamplonés, Emilio García Tutor, explicó ayer que debido a la delgadez de estas pacientes resulta "imposible" realizarles una reconstrucción con tejido del abdomen, tal y como se efectúa en mujeres con mayor volumen de grasa abdominal, técnica denominada reconstrucción de mama mediante colgajo DIEP.
Este procedimiento, considerado el idóneo para una reconstrucción mamaria con tejido autógeno (propio), se realiza en la CUN desde hace nueve años. Ambas intervenciones las practica un equipo de cirujanos plásticos, dirigidos por el doctor García Tutor.
La recreación mamaria mediante colgajo TMG está dirigido a mujeres que muestran su preferencia por una reconstrucción de la mama con tejido propio, sin prótesis, y a quienes no puede practicárseles un trasplante de tejido abdominal debido a su delgadez. Asimismo está dirigida a aquellas pacientes a las que no se recomienda la utilización de prótesis porque han recibido radioterapia previa, ya que puede asegurarse que "la reconstrucción mediante tejido propio minimiza las complicaciones en este caso".
El cirujano explicó que el implante no presenta rechazos, es para toda la vida y aporta la consistencia y el tacto propios del tejido natural. Precisó que el músculo utilizado no tiene consecuencias adversas en la marcha, ni el movimiento de las piernas de la paciente, "al tratarse de un músculo prescindible". El músculo grácilis se sitúa en la cara anterior de cada uno de los dos muslos. A las pacientes que se les practica este tipo de recreación mamaria se les extirpa piel, grasa y músculo con su respectiva vascularización (vena y arteria) de la cara interna del muslo. Esta técnica aporta la ventaja de que permitiría la reconstrucción de las dos mamas en tiempos quirúrgicos distintos y el implante en la misma intervención que la de la mastectomía. Destacó que la evolución de su volumen es la misma que la del cuerpo de la mujer intervenida, porque "adelgaza o engorda al mismo tiempo". Además, el trasplante de tejido autógeno no precisa efectuar recambios, como ocurre con las prótesis.
La duración de la operación respecto a la de otro tipo de reconstrucciones con tejidos autógenos es incluso inferior y precisa de un ingreso hospitalario de 5 días. >d.n.