PAMPLONA. Los ciudadanos navarros son de los que menos extravían o son víctimas del robo de sus teléfonos móviles, de acuerdo con un estudio realizado por la empresa CPP Protección y Servicios de Asistencia, que se dedica a asegurar pérdidas de tarjetas de crédito, teléfonos celulares y otros. Navarra, según el informe elaborado para 2007, es una de las comunidades autónomas más seguras respecto a robos y pérdidas de terminales de telefonía móvil del Estado, y aunque el pasado año sufrió un pequeño repunte respecto a 2006, el porcentaje representa sólo un 0,62% del total nacional, situándose en el puesto 16 de la tabla, solo superada por Cantabria, Ceuta y Melilla.
Los hombres navarros siguen siendo más despistados que las mujeres, aunque no por mucho. En 2007 el 55,56% de los casos de pérdida o robo les ocurrieron a ellos frente al 44,44% que se dieron en mujeres. En cuanto a la franja de edad, ambos sexos coinciden alcanzando el 50% de los extravíos a partir de los 34 años.
Dentro de la comunidad, Pamplona es la localidad con mayor número de robos y pérdidas ya que acumula un 47% de las llamadas que solicitaron el bloqueo de línea y del terminal. Los grandes núcleos de población siempre son más propensos a sufrir este tipo de siniestros, tanto es así que sólo entre las localidades de Pamplona y Tudela el porcentaje de extravíos o robos de móviles supone un 65% del total.
El índice de siniestros arroja una llamativa diferencia entre el porcentaje de hurtos y el de despistes. El 71,43% de los casos fue producto de un robo, mientras que el 28,57% correspondieron a casos de pérdidas. Los despistes de los dueños son también un factor a tener en cuenta para explicar este abultado porcentaje de robos. Según los datos aportados por el estudio de CPP los hombres de más de 34 años y residentes en Pamplona son el blanco perfecto para el robo o pérdida del móvil.
Para prevenir este tipo de incidentes, y más durante los sanfermines, se aconseja guardar el móvil de forma adecuada e intentar evitar cualquier tipo de descuido, principalmente en los lugares públicos. Asimismo, es conveniente evitar conversaciones en la calle, especialmente en zonas comerciales y muy concurridas y sobre todo cuando se llevan ambas manos ocupadas.
Otra medida a adoptar es evitar llevar el teléfono móvil en bolsillos exteriores, en maletines o en bolsos, y en caso de hacerlo, mantenerlos perfectamente cerrados y sujetos. Activar el PIN o número de identificación personal que da acceso al uso del terminal es otra de las acciones preventivas a adoptar para impedir su uso, y en caso de robo se recomienda no sólo bloquear la línea sino también solicitar el bloqueo del dispositivo al operador mediante el número de serie (IMEI). >L.M.S.