BRUSELAS. La Confederación Europea de Sindicatos (CES) negó ayer que la evolución de los salarios vaya a desencadenar efectos "de segunda ronda" de la inflación y pidió al Banco Central Europeo (BCE) que deje de utilizar los salarios como "coartada" para sus decisiones de política monetaria.
La CES advirtió de que elevar los tipos de interés en la eurozona, para combatir "una imaginaria inflación salarial", sería un "grave error". El consejo de gobierno del BCE se reúne el próximo jueves y, a la vista de las declaraciones de su presidente, Jean-Claude Trichet, es previsible un aumento del precio del dinero desde el 4% actual.
Según los sindicatos, hay "evidencias aplastantes" de que las negociaciones salariales en curso no van a generar efectos "de segunda ronda". Así, explicaron que muchos de los convenios colectivos ya cubren el año 2009 y prevén un aumento salarial en torno al 3%, una tasa "más que compatible con el objetivo de estabilidad de precios del BCE". Destacaron, además, que ese incremento cercano al 3% será tomado como referencia en los acuerdos salariales que deben ser concluidos antes del final de este ejercicio. La CES recordó que los negociadores tienen en cuenta la situación económica y la necesidad de evitar una espiral inflacionista.
El 17% de los trabajadores de la eurozona se benefician de ese mecanismo. >EFE