valencia. El PP aprobó anoche en su Congreso Nacional un nuevo sistema para la presentación de candidatos a la Presidencia del partido que imita el sistema de primarias de los EEUU, ya que permite a cualquier militante, con el respaldo de las firmas de cien afiliados, competir para ser designado candidato.
Uno de los participantes en la ponencia de Estatutos, Esteban González Pons, explicó que el método consiste en que, tras obtener las firmas, el aspirante entra en una campaña de 21 días para obtener el apoyo del mayor número posible de compromisarios, pero sólo quienes logren al menos el 20% de representantes serán candidatos a presidir el partido. Después, el congreso del partido elegirá a su presidente entre aquellos que hayan conseguido el respaldo suficiente.
El sistema se ha recogido en una "autoenmienda" de la ponencia que será elevada hoy al plenario tras haberse rechazado la propuesta para implantar primarias en el partido del concejal del PP en Madrid Iñigo Enríquez de Luna.
sin bicefalia Según González Pons, el candidato que sea elegido presidente automáticamente será también considerado candidato del PP a la Presidencia del Gobierno, con el objeto de evitar una posible "bicefalia". Por ello, Rajoy, que será reelegido presidente del PP hoy, saldrá también designado aspirante a la Presidencia del Gobierno al aplicarse por vez primera la modificación estatutaria aprobada anoche.
El presidente del PP de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, uno de los tres redactores de la ponencia de Estatutos, explicó que "el espíritu y la letra son muy claros: Queremos que el presidente del partido sea el candidato a la Presidencia del Gobierno", aseveró. A su juicio, el nuevo sistema es "más garantista que el actual" porque lo elige un mayor número de compromisarios. Hasta ahora, la responsabilidad de designar al candidato correspondía a la Junta Directiva Nacional, máximo órgano del partido entre congreso integrada por medio millar de dirigentes.
Rajoy ha recordado recientemente que antes de las próximas elecciones generales de 2012 el PP tiene que celebrar un nuevo congreso y se ha comprometido a convocarlo dentro de plazo, no como el de Valencia, que se retrasó hasta después del 9-M.
Por otra parte, las críticas al PNV en la ponencia política fueron rechazadas al triunfar en una votación la enmienda transacional presentada por el sector mayoritario del PP vasco. El diputado Santiago Abascal pidió que se mantuviera el sentido originario de la ponencia como lo había dejado escrito María San Gil. Del lado contrario, Leopoldo Barreda defendió la enmienda transacional pactada con Madrid. Ante la falta de acuerdo entre los dos sectores se produjo una votación en la que resultó claramente perdedora la posición de los partidarios de San Gil. >d.N.