pamplona. "La ciencia es mucho más que sus aplicaciones prácticas, es una parte esencial de la cultura moderna, una aventura humana y la obra cultural colectiva más importante de la humanidad". Con estas palabras y después de ser investido doctor honoris causa de la Universidad Pública de Navarra, el físico navarro Pedro Miguel Etxenike reivindicó ayer la necesidad de priorizar el conocimiento científico, ya que "va a ser un factor decisivo en nuestro desarrollo económico y social". En su opinión, el futuro pasa por "integrar a toda la sociedad en un proceso armónico que una investigación, desarrollo y innovación y cultura" y aseguró que "más rentable que fijar objetivos a la ciencia es crear las condiciones, el caldo de cultivo en el que ésta pueda florecer".
Ante una remodelada y concurrida Aula 0 del edificio de El Sario y arropado por un buen número de personalidades del ámbito político, universitario y cultural de Navarra y la CAV, amigos y familiares, el galardonado científico nacido en Isaba, Pedro Miguel Etxenike, obtuvo ayer un nuevo reconocimiento por su brillante labor en el campo de la Física así como por su esfuerzo por desarrollar un "enlace correcto" entre Ciencia y Sociedad. Una distinción que "me llena de orgullo" al proceder "de una joven y prestigiosa universidad enraizada en mi tierra navarra", aseguró Etxenike, después de ser investido doctor honoris causa y recibir, de manos del Rector, Julio Lafuente, el birrete como símbolo del magisterio y tan alto honor, el Libro de la Ciencia, el anillo, "como símbolo de los privilegios de firmar y sellar todos los dictámenes, arbitrajes y consultas de vuestra ciencia y profesión" y los guantes blancos, que representan "la fortaleza que vuestras manos han de conservar y también como signo de vuestra altísima dignidad".
punto de referencia Antes del acto de central de la ceremonia, el que fuera su profesor y "viejo amigo" Juan María Sandoval pronunció una extensa y brillante laudatio. Destacó el carácter "predictivo, creativo y profundo de sus teorías" así como el impacto de sus contribuciones, que "le han convertido en un punto de referencia en algunos aspectos de la Física del Estado Sólido". Una laudatio "que no es más que una historia de perseverancia, tesón, tenacidad y convicción; de trabajo en equipo y colaboración internacional".
Asimismo, el padrino destacó que su dimensión intelectual y humana "no se agota en la investigación y el magisterio" sino que se ha esforzado en proyectar al entorno social los conocimientos y valores de la cultura científica.
Un reto en el que insistió el propio Etxenike durante su intervención. "Creo que el futuro pasa por integrar a toda la sociedad en un proceso armónico que integre investigación, desarrollo, innovación y cultura", señaló el físico. En este sentido, Etxenike aseguró que los avances tecnológicos no surgen por generación espontánea sino "del trabajo libre y creativo de los científicos y de decisiones políticas de las naciones más desarrolladas". Es necesario, afirmó, crear un "caldo de cultivo" para que la ciencia pueda florecer y cambiar "salarios y condiciones de trabajo para competir por la cima del talento creativo. Atraer talento externo es decisivo, pero también retener el que tenemos". Porque, tal y como aseguró Etxenike, los medios materiales no son suficientes "hacen falta nuevas ideas y capacidad creativa".
Y es que, concluyó Etxenike, los problemas del siglo XXI (salud, energía, medio ambiente, alimentación, crecimiento de la intolerancia y de los fundamentalismos) "no se solucionarán con menos ciencia sino con más educación y más ciencia".