zaragoza. La Exposición Internacional de Zaragoza 2008 se inauguró anoche como una llamada a la reflexión sobre la gestión del agua, un recurso precioso para el hombre y la tierra que no debe convertirse en motivo de conflicto, sino de paz.
La ceremonia inaugural, celebrada en el Palacio de Congresos del recinto de la Expo, fue el preludio de tres meses de exposición, en los que el debate científico compartirá escenario con miles de actividades lúdicas que persiguen concienciar a los visitantes de la necesidad de administrar con rigor el agua para la supervivencia del planeta.
Zaragoza salió a la calle para recibir a la Familia Real, al presidente del Gobierno, acompañado por la mayoría de sus ministros, y a más de cinco mil invitados, como los presidentes de México, Felipe Calderón, y de Portugal, Anibal Cavaco Silva, así como a los anfitriones: el presidente de Aragón, Marcelino Iglesias, y el alcalde de la ciudad, Juan Alberto Belloch.
A las 22.20 horas el Rey declaraba inaugurada esta muestra que, dijo, "sensibilizará al mundo sobre el agua como recurso precioso e insustituible para el hombre y la tierra". Don Juan Carlos abogó por "gestionar y conservar los recursos naturales, pensando en el presente y en las generaciones venideras, luchando contra el deterioro medioambiental y el cambio climático".
También el jefe del Ejecutivo, José Luis Rodríguez Zapatero, reclamó que el agua, fuente de conflicto, se convierta en motivo de paz y solidaridad. La Expo deber ser, según Zapatero, "una poderosa llamada de atención" sobre el desafío del desarrollo sostenible en el mundo, porque permanecer "pasivos e indiferentes" a este reto sería "una equivocación de grandes consecuencias".
El jefe del Gobierno, desde el escenario situado a escasos metros de la orilla del Ebro, subrayó que este río "es uno de los grandes patrimonios de todos los españoles". Recordó Zapatero que las lluvias han obligado a modificar parcialmente el programa inaugural, pero subrayó la necesidad de celebrar "este regalo del agua" a toda España.
El lema de la Expo, Agua y desarrollo sostenible , es, dijo, una "poderosa llamada de atención" sobre un "desafío" que se debe encarar con "determinación", ya que 2.600 millones de personas carecen de sistema de saneamiento adecuado y millones de niños mueren cada año al no disponer de agua en buenas condiciones. "Permanecer pasivos e indiferentes" a este reto, "sería una equivocación de graves consecuencias", avisó Zapatero, quien resaltó que no hay que herir a lo que cura, manchar lo que limpia y agotar lo que renueva, en alusión al agua.
"Fruto de una historia de amor" es la Expo para el alcalde de Zaragoza, un proyecto que nació nueve años antes y que ha resultado "intenso, difícil, apasionante y absolutamente hermoso". Tras quedar inaugurada la Expo, la actriz Belén Rueda fue la encargada de dirigir un espectáculo con el agua de fondo y con la danza como protagonista.
El estreno mundial del himno de la Expo, compuesto por Julio Mengod e interpretado por la soprano Montserrat Martí que concluía al ritmo de jota, puso fin a la primera parte de la ceremonia inaugural.
La crecida del Ebro impidió el inicialmente previsto espectáculo en el río, que fue reemplazado por una coreografía de luz y pirotecnia.
Hoy, a las 10.00 horas, se abrirán las puertas de la Expo que mostrará los pabellones de 105 países, todas las comunidades autónomas, organismos internacionales y empresas. El recinto, en el Meandro de Ranillas, tiene 25 hectáreas en las que, con una inversión de 700 millones de euros, y pese a retoques de última hora todo está preparado para recibir a 6,5 millones de visitas.
A partir de hoy, se podrá disfrutar del espacio expositivo de la Torre del Agua, el Puente del Tercer Milenio y el Pabellón Puente, además de 4.500 espectáculos durante los 93 días que durará la Expo. >d.N.