vitoria. La Junta de Portavoces del Parlamento Vasco cumplió ayer los pronósticos y rechazó el escrito de reconsideración sobre la admisión a trámite del proyecto de Ley de Consulta presentado por el PP. El juego de mayorías no dejaba lugar a las dudas sobre el resultado de la votación si, como finalmente sucedió, EHAK mantenía inalterable su perfil ambiguo a la hora de pronunciarse sobre la iniciativa plebiscitaria del tripartito: "Ni a favor ni en contra", señalaron desde Ezker Abertzalea.
La decisión de los portavoces no es vinculante, ya que será la Mesa de la Cámara vasca el órgano que este martes se pronunciará de forma definitiva sobre el recurso presentado por el PP y respaldado de forma aislada por los socialistas. Pero el encuentro de ayer marcó el preámbulo de los argumentos que cada bancada empleará el día 27 para pronunciarse sobre la consulta popular.
El contenido de la misma, su viabilidad jurídica y el método de lectura única -sin permitir la inclusión de enmiendas- determinado por el Gobierno Vasco y avalado por la Mesa, marcan una distancia insalvable entre el tripartito y Aralar y el bloque constitucionalista, mientras que la postura -determinante- de EHAK sigue siendo una incógnita que no tiene visos de aclararse hasta el día del pleno.
El portavoz del PNV, Joseba Egibar, admitía que desde el punto de vista "técnico-juridico" la propuesta del tripartito "no concita adhesiones", aunque, en su opinión, el verdadero núcleo de disensión es la "voluntad política".
reflejo de las discrepancias Egibar justifica así las reacciones generadas por una iniciativa con un planteamiento de legalidad "fuera de toda duda", a pesar de las voces discordantes que su adecuación a la normativa vigente causó en la Comisión Jurídica Asesora de Euskadi, donde el empate entre los 10 letrados se resolvió con el voto de calidad de su presidente.
Esta paridad entre favorables y detractores de la iniciativa es un reflejo de lo que ocurre en el Parlamento vasco, por lo menos hasta que se conozca el sentido del voto de EHAK. Su portavoz en la Cámara autonómica, Nekane Erauskin, admitió que, al igual que en el partido, en el grupo parlamentario también existen diferentes criterios sobre la posición a adoptar en el pleno. Sin desvelar cuál será el pronunciamiento definitivo, la dirigente de la izquierda abertzale recordó que el lunes deberá prestar testimonio el Tribunal Supremo en relación al auto que podría derivar en la ilegalización de este partido.
Por su parte, los portavoces de PSE y PP insistieron en la "inconstitucionalidad" del proyecto de ley. Además, el portavoz popular, Leopoldo Barreda, se reservó la posibilidad de recurrir a la Justicia ordinaria.
El mismo objetivo persigue el Gobierno central. Su vicepresidenta, María Teresa Fernández de la Vega, insistió ayer en que la intención del Ejecutivo de Zapatero es impugnar ante el Tribunal Supremo la propuesta abanderada por el lehendakari si logra el plácet mayoritario de la Cámara vasca. >a.A.