pamplona. Ocho conductores fallecidos el año pasado en un accidente de tráfico ocurrido en Navarra habían ingerido más alcohol del legalmente permitido o habían consumido algún tipo de droga, como cocaína, cannabis o éxtasis. La cifra supone el 30% del total de automovilistas que perdieron la vida durante el año 2007 y que fueron sometidos al correspondiente examen toxicológico.
Estos datos fueron expuestos ayer por el director del Instituto Navarro de Medicina Legal (INML), Rafael Teijeira, durante unas jornadas técnico-policiales organizadas por el Tribunal Superior de Justicia de Navarra y el Ayuntamiento de Pamplona acerca de la influencia del consumo de estupefacientes de abuso sobre la conducción.
Entre las escasas estadísticas disponibles en este ámbito, Teijeira expuso que durante el año pasado se efectuaron autopsias a 32 conductores fallecidos en Navarra. De ellos, 27 fueron sometidos a exámenes toxicológicos (los resultados de uno de ellos aún no ha sido remitidos desde el Instituto Toxicológico de Barcelona, donde se analizan las muestras). De los cinco restantes, en cuatro casos el deceso se produjo horas o días después del accidente, por lo que los resultados no hubieran sido concluyentes, mientras que en el último caso fue imposible tomar una muestra de sangre adecuada.
veintiséis exámenes Así pues, de los 26 análisis concluidos, en ocho de ellos los automovilistas fallecidos dieron positivo a las pruebas toxicológicas. Seis de los conductores presentaron tasas de alcohol en sangre superiores a la permitida y cinco de ellos, además, rebasaron el límite penal de 1,2 gramos de alcohol por litro de sangre.
Entre esos conductores que habían ingerido bebidas alcohólicas, uno de ellos dio una tasa de 2,37 gramos de alcohol por litro de sangre que, además, había mezclado con benzodiacepinas, un fármaco legal que tiene efectos negativos sobre la conducción, como somnolencia o la reducción en la capacidad de reacción.
Junto con esos conductores que dieron positivo al alcohol, hubo otro dos que habían consumido estupefacientes. En uno de los casos, los exámenes toxicológicos revelaron que el automovilista había consumido cocaína, mientras que en el otro se detectó cannabis y éxtasis.
Durante su intervención, Teijeira recalcó que "los efectos de las drogas sobre la conducción son objetivos" y repasó las principales sustancias estupefacientes, como la heroína, la cocaína, el cannabis o las anfetaminas, con sus respectivas consecuencias perjudiciales sobre el estado de los automovilistas, como pérdida de reflejos o falsa percepción de la realidad.