nueva york. La senadora por Nueva York, Hillary Clinton, dio ayer por concluida oficialmente su carrera por la nominación demócrata a la presidencia y concedió "su total apoyo" a su rival, Barack Obama, que anunció esta semana que contaba ya con el número de delegados suficientes para respaldar su candidatura a la Casa Blanca frente al nominado republicano, John McCain. Clinton, además, reconoció que se sentiría "orgullosa" de acompañar a Obama como vicepresidenta.
"Hoy suspendo mi campaña, y le felicito a Barack", declaró Clinton ante más de 2.000 partidarios en el National Building Museum de Washington, acompañada de su marido, el expresidente Bill Clinton y de su hija, Chelsea. "Apoyo a Obama y expreso mi total apoyo a su candidatura", añadió la senadora en un emotivo discurso.
La senadora se preguntó ante la multitud si Estados Unidos estaba preparado para tener a una presidenta al frente de la Casa Blanca, así como un presidente negro. "¿Puede Estados Unidos tener una mujer como comandante en jefe? Sí, puede ¿Y puede Estados Unidos tener un presidente negro? Obama es la respuesta a esa pregunta", afirmó en la frase que generó los aplausos más sonados de su discurso.
Clinton recordó su largo historial político de más de cuatro décadas, los "tremendos progresos" obtenidos conseguidos en los años 90, la época que contempló al último presidente demócrata, su marido, Bill. "El país siempre ha tenido un espíritu pionero, un espíritu del que hace gala Obama, un espíritu que comparto", declaró, "para conseguir un sistema médico en el que no quede persona sin atención". La senadora expresó su solidaridad "con los soldados presentes en Irak", con los que se comprometió hacer todo lo posible para "asegurar su regreso".
Y en respuesta a los rumores sobre una presunta nominación a la vicepresidencia, Clinton declaró haberse sentido orgullosa de ser "una mujer compitiendo por la presidencia" y que del mismo modo se sentiría igualmente "orgullosa" de ejercer como segunda al cargo.
"Voy a trabajar al máximo para conseguir que Barack Obama sea el próximo presidente", declaró Clinton, quien agradeció profusamente al término del discurso a su familia -en concreto a su marido, su hija y su madre-, a su personal y a sus votantes su apoyo en la carrera.
La misma Clinton reconoció que fue una cruenta lucha, en la que hubo 22 debates y en la que su campaña acumuló una deuda de unos 30 millones de dólares.
Acompañada de su esposo, el ex presidente Bill Clinton, y su hija, Chelsea, Clinton instó a las mujeres y votantes jóvenes, desalentados por su derrota, a que "aspiren alto y trabajen fuerte" para romper barreras.
"hay mucho en juego" Así, la ex primera dama aconsejó a sus seguidores que no desperdicien el tiempo analizando lo que fue o no pudo ser porque "la vida es corta... y hay mucho en juego" en la contienda demócrata contra el senador republicano John McCain.
"La forma de continuar nuestra lucha para cumplir las metas que defendemos es utilizar nuestra energía y nuestra pasión y hacer todo lo posible para ayudar a que Barack Obama sea elegido próximo presidente de EEUU", afirmó Clinton ante sus seguidores, algunos de los cuales abuchearon la decena de veces que ella pidió trabajar por el senador afroamericano.
En general, el discurso de Clinton, que fue transmitido en vivo, tuvo un tono optimista y la ex primera dama incluso lo empezó con un toque de humor cuando dijo: "esta no era precisamente la fiesta que yo planeé pero me fascina la compañía".
En respuesta a los rumores sobre una presunta nominación a la vicepresidencia, Clinton declaró haberse sentido orgullosa de ser "una mujer compitiendo por la presidencia" y que del mismo modo se sentiría igualmente "orgullosa" de ejercer como segunda al cargo.
Obama pasará el fin de semana con su familia en Chicago. Por ahora, no ha dicho cuándo ni a quién escogerá como su compañero de fórmula.
Votantes y expertos expresaron optimismo de que, a fin de cuentas, el Partido Demócrata logre subsanar las heridas sufridas durante la cruenta antesala electoral, si bien antes habrá un proceso de duelo o asimilación de la derrota de Clinton.
"Los republicanos ya han empezado con sus ataques negativos, y no me sorprende porque es lo único que saben hacer cuando no tienen propuestas claras y serias para responder a los retos del país", dijo Lanny Davis, uno de los asesores de Clinton. >agencias