barcelona. La candidatura Gent d'Esquerra ganó ayer las elecciones de ERC y Joan Puigcercós se convirtió en el nuevo presidente del partido con el portavoz republicano en el Congreso, Joan Ridao, como secretario general, en unos comicios con una participación del 70,92% de los 9.923 afiliados con derecho a voto. Las candidaturas críticas Esquerra Independentista (EI) y Reagrupament.cat (Rcat) sumaron el apoyo de entorno del 35% de la militancia.
Puigcercós recibió el apoyo del 37,22% de la militancia y Ridao el 37,52%. Los afiliados republicanos dieron en estas primarias un toque de atención a la línea estratégica del partido brindando al candidato a la Presidencia de los críticos de Rcat, el ex conseller Joan Carretero, la segunda posición con un apoyo del 27,6% de los votos, seguido de Ernest Benach (ERCFutur, la otra candidatura oficialista, auspiciada por el hasta ahora presidente del partido, Josep Lluís Carod-Rovira), con el apoyo de un 26,68% de los votos y Jaume Renyer (EI) con el 8,10%, informó la portavoz del partido, Marina Llansana.
En cuanto a los aspirantes a la secretaría general, quedó en segunda posición el candidato de ERCFutur, Rafel Niubò, que consiguió el apoyo del 23,7% de la militancia, seguido de la candidata de Rcat, Rut Carandell, con el apoyo del 19,7% de la militancia. El aspirante de EI, Uriel Bertran, contra todo pronóstico, quedó en último lugar, con el apoyo de 18,4% de los afiliados.
Llansana hizo una valoración "muy positiva" de la jornada electoral de primarias que, por primera vez, se hizo en urnas separadas para el presidente y el secretario general, repartidas por el territorio. De hecho, destacó que en el congreso de 2004 la participación en la votación del presidente y secretario general fue significativamente menor, ya que votaron 1.298 militantes, un 15%.
El nuevo presidente de ERC es un político carismático que acaba de conseguir su objetivo de controlar las riendas de ERC y que aspira, en los próximos meses, a ser también el candidato de esta formación a la presidencia de la Generalitat.
Puigcercós, enfrentado desde hace tiempo al hasta ahora presidente de ERC, nació en Ripoll en 1966 y, por tanto, es de la generación política posterior a la de Carod. Aun así, el nuevo líder de ERC, que ya controla desde hace años el aparato del partido, está en política desde hace más de dos décadas, puesto que empezó a militar en ERC en 1987.
Ese año Puigcercós, con fama de tener carácter fuerte y un gran sentido del humor, aunque con menos dotes de oratoria que Carod, se convierte en secretario general de las JERC, y entra en la ejecutiva republicana, un órgano que no ha abandonado desde entonces.
A Puigcercós se le atribuye el mérito de negociar, junto con el presidente de la Generalitat, José Montilla, la creación del primer gobierno de izquierdas en la Generalitat tras más de 20 años de gobierno de CiU.
La iniciativa de Carod, a poco tiempo de crearse el primer tripartito, de verse en Perpiñán con dirigentes de ETA, que Puigcercós desconocía, hizo más difíciles las relaciones entre ambos, y desde entonces sus diferencias son casi irreconciliables.
Tras renovar el tripartito, Carod se convirtió en vicepresidente y Puigcercós en conseller de Gobernación. Pero al poco tiempo sus enfrentamientos privados pasaron al ámbito público, y la pelea por el control de ERC ha marcado a la formación en el último año.
Tras su victoria de ayer, Puigcercós llamó a la unidad, prometió un "cambio tranquilo" en ERC, y destacó que esta etapa estará "presidida por la humildad, por la ambición nacional, y por la rigurosidad republicana". >agencias