para Javier Olcoz Ochoa, los caballos son algo más que animales y su medio de trabajo. Son sus compañeros indispensables para convertir la doma en un arte. El joven falcesino presentará mañana en Peralta su nuevo espectáculo ecuestre acompañado por sus alumnos de la escuela de hípica Zahorí y bailarinas de flamenco y sevillanas de Peralta.
La cita comenzará a las 18.00 horas en la plaza de toros y allí se podrá disfrutar de demostraciones de enganche con diferentes tipos de carrozas; danza clásica, donde un jinete tratará de cortejar a una bailarina con sus movimientos; ejercicios de alta escuela, o el arte de la garrocha, que tradicionalmente se utilizaba en el campo para guiar el ganado. También se rememorará el arrastre de los caballos en las faenas del campo o el baile en carrusel de seis caballos con sus jinetes. Como novedad, Olcoz ha incluido el manejo de seis bueyes en colaboración con Ganados San Adrián. "Con esta demostración esperamos que los ayuntamientos se animen a incluirlo en los encierros de sus fiestas, tal y como se hacía antiguamente", explicaba el jinete. Todos los espectáculos estarán acompañados de música para propiciar el ambiente festivo.
Javier Olcoz Ochoa monta a caballo desde pequeño y desde hace tres años ofrece espectáculos en Navarra y sus comunidades limítrofes. Esta temporada inicia la ronda de exhibiciones en Peralta, donde se siente como en casa. "A la gente le gusta la estética de los caballos, sea un entendido o no, y esto rompe con lo habitual", decía el falcesino. Mañana participarán junto a él en la exhibición Ricardo Mendívil, Ángel Díez, Jon Nuin, Antonio González, Sergio Duato, Nerea Ganchegui y Nacho Goya, y las bailarinas Beatriz Zafra, Ana Ganchegui y Patricia Ibáñez.
"Lo importante es que el caballo y el jinete formen un conjunto, tanto para enamorar a una bailarina como para el trabajo en el campo", explicaba Olcoz. Este dominio en el arte ecuestre ha llevado al de Falces a estar presente con sus animales incluso en el Baluarte, en la presentación de la última Gala del Turismo. "Era la primera vez que un animal entraba al escenario del Baluarte. Para eso es imprescindible que el caballo esté acostumbrado al público, a la música y a los cambios de ambiente para que no se asuste", apuntaba el jinete falcesino.