pamplona. La VII Feria del Libro de Pamplona arrancó ayer con un sentido homenaje a José Joaquín Arazuri, fallecido hace ocho años y autor del famoso Pamplona. Calles y barrios .
En el acto inaugural de la feria estuvieron presentes ayer el presidente de la Asociación de Libreros de Navarra, Jesús Sancha; la concejala de Comercio del Ayuntamiento de Pamplona, Ana Pineda; la hija de Arazuri, Sagrario; y Juan José Martinena, director del Archivo General de Navarra y habitual colaborador del escritor pamplonés. Este último glosó la figura de José Joaquín Arazuri explicando lo que ha supuesto su obra en la historia de Pamplona. "José Joaquín Arazuri no sólo era un buen médico pediatra sino que también era un gran historiador; pero, sobre todo, fue un buen pamplonés. El amor que el sentía y tenía por esta ciudad se nota sencillamente en cuanto se abre cualquiera de sus libros. Ésta es la razón por la que yo creo que sus obras no pierden vigencia, porque no son sólo los libros de un narrador, un historiador o un literato sino que sus páginas trascienden estos términos y reflejan su amor por la ciudad. Por eso no pierden frescura y por eso sus obras se reeditan, la gente las sigue buscando, los libreros las siguen vendiendo y las nuevas generaciones las siguen leyendo".
Arazuri y los jóvenes Precisamente, en lo que respecta a las nuevas generaciones que se encuentran ahora con la obra de Arazuri, Martinena explicó que "para los que tuvimos la suerte de conocerlo y tratarlo, él sigue formando parte de nuestro imaginario; pero los jóvenes, que no tuvieron la suerte de conocerlo, van a poder acercarse a él a través su obra; una obra que, si se me permite la expresión, es un verdadero manual de pamplonesismo . Tanto el Calles y Barrios, que como nosotros solemos decir es el Arazuri, o los tres tomos de Los Sanfermines, son obras de referencia que yo pienso que no deben faltar en el hogar de cualquier pamplonés que se precie, y de hecho creo que en pocos faltarán". Como buen conocedor del legado de Arazuri y prologuista del Calles y barrios , Martinena quiso destacar de esta obra "que combina en dosis adecuadas lo concienzudo y lo serio del trabajo de investigación con el tono sencillo y llano de la divulgación. Es una obra que llega a todo el mundo, por eso se compra y se regala tanto a gente que no tiene por qué tener una formación histórica previa. Simplemente trata de introducir al lector en el campo de la historia de la ciudad a través de un camino fácil, una senda en la que los cientos de fotografías de la colección personal de Arazuri constituyen un apoyo muy importante". Respecto a la posibilidad de continuar con la tarea que emprendió el historiador pamplonés, Juan José Martinena vaticinó que "a partir de ahora se tratará más de una labor, no tanto de historiador sino más bien de un fedatario, quizá un periodista... porque estamos hablando de las calles de los últimos cinco o diez años. Está claro que es algo que habría que hacer porque, si él hubiera vivido, seguro que realizaría esta labor de actualizar su obra. De todas maneras, creo que no faltarán plumas, de hecho las habrá ya, que continuarán con su obra, actualizándola como si fuera un repertorio jurídico a día de hoy".
Sagrario Arazuri, presente ayer en el homenaje que se le rindió a su padre, apenas pudo tras el acto apuntar algunas palabras puesto que la emoción la embargaba. "Este acto ha supuesto una ilusión muy grande, es maravilloso que esto se haga por mi padre... porque su recuerdo sigue ahí. Es súper emocionante ver cómo todavía la gente se sigue acercando a sus libros, la verdad es que no tengo palabras. Sobre todo porque mi padre era una persona, al margen de ser escritor, entrañable y muy humana; y eso es algo que permanece, que queda en el tiempo".
Por su parte, la concejala de Comercio del Consistorio pamplonés, Ana Pineda, además de sumarse al homenaje de José Joaquín Arazuri elogiando su figura, quiso destacar que la presente edición Feria del Libro de Pamplona no es una más, en referencia a las nuevas instalaciones con las que cuenta.