vitoria. 24 horas después de desvelar el contenido de la consulta popular, el lehendakari, Juan José Ibarretxe, junto a sus socios de gobierno Joseba Azkarraga (EA) y Javier Madrazo (EB), inició ayer con el pertinente registro el trámite parlamentario de una iniciativa que "no precisa de la previa autorización del Estado para su convocatoria", según consta en el ya proyecto de ley que el líder nacionalista entregó ayer en la Cámara Vasca. El Ejecutivo autonómico justifica esta reflexión en que no se empleará la vía del referéndum, en cualquiera de sus modalidades, para llevar a la práctica la consulta cuya validez es "política y social", pero no jurídica.
Amparado en estos dos preceptos, Ibarretxe confía en que el visto bueno de la mayoría parlamentaria sea suficiente para que la sociedad vasca pueda pronunciarse el 25 de octubre sobre la posibilidad de explorar una nueva vía dialogada que persiga el fin de la violencia y avale la negociación sin exclusiones de todos los partidos con la normalización política como meta.
La redacción del proyecto de ley pretende esquivar la anunciada impugnación del Gobierno español ante el Tribunal Constitucional para dejar sin efecto la consulta. Y con este objetivo concreta el camino que deberá seguir esta iniciativa plebiscitaria siempre que cuente con el respaldo de la Cámara, un apoyo que dependerá en último término de la posición, aún sin desvelar, que adopten los representantes de EHAK en el Legislativo.
La metodología prevista es la misma que se pone en marcha cada cuatro años con motivo de las elecciones autonómicas y, al igual que en los comicios, también contará con una convocatoria a cargo del jefe del Ejecutivo de Vitoria. Será el 15 de septiembre, según consta en el proyecto, cuando Ibarretxe oficialice la llamada a las urnas para conocer la opinión de la ciudadanía sobre las dos preguntas que presentará cada papeleta.
Reclamación al gobierno Hasta entonces, y a la espera de que el 27 de junio se celebre el pleno para abordar esta iniciativa, las bancadas políticas prometen diversas valoraciones encaminadas a reiterar las posturas ya conocidas por la opinión pública. El frente abierto entre los postulados comunes del tripartito y Aralar y el férreo rechazo del PSE y PP a la consulta sumaron ayer un nuevo episodio en los pasillos de la Cámara.
La primera muestra se produjo tan sólo unos minutos después de que quedará registrado el proyecto de ley. Los consejeros y miembros del Consejo Político, Joseba Azkarraga y Javier Madrazo, defendieron la "legitimidad" de esta iniciativa y reclamaron a Zapatero que renuncie a recurrirla.
En opinión del titular vasco de Justicia, resulta "escandaloso" que antes de que se registrara el proyecto desde el Ejecutivo de Madrid anunciaran su disposición a llevar la iniciativa ante los tribunales. La lectura de Azkarraga ante esta situación refleja que el rol de "presidente del no" asumido por Zapatero sigue vigente, frente a lo que el consejero y secretario general de EA defendió que el Gobierno Vasco "no va a permitir que ni él ni el PSOE decida por nosotros".
En esta misma saco incluyó al secretario general de los socialistas en Euskadi, Patxi López, a quien Azkarraga equiparó, a tenor de sus últimas intervenciones relacionadas con la consulta, con su antecesor en el cargo Nicolás Redondo y su "discurso intolerante".
Por otra parte, defendió la legitimidad de "todos los votos", en referencia a la postura definitiva que pueda adoptar EHAK en el Pleno del 27 de junio, y agregó que ni el PP o el PSE han cuestionada las votaciones donde ambos partidos han coincidido en el sentido de su voto con los representantes de la izquierda abertzale para derrotar las propuestas del Gobierno.
En este sentido, matizó que el tripartito respeta "por igual" a "todos los miembros de este Parlamento" porque "fue el voto libre de los ciudadanos el que decidió la composición de la Cámara".
"sin vinculación electoral" En su defensa de la consulta, Azkarraga también fue tajante a la hora de justificar la iniciativa puesta en marcha por el Gobierno, una propuesta donde "no hay una estrategia electoral, sino el cumplimiento de un compromiso", explicó.
Madrazo tomó el relevó de Azkarraga frente a los medios de comunicación, escenificando una nueva muestra de la falta de fisuras que la consulta concita en el seno del tripartito. El consejero de Vivienda preguntó, ante las críticas socialistas por la ausencia de una condena expresa a ETA en la consulta, "qué condena le exigió el PSE a Batasuna para sentarse en Loiola y alcanzar a un pacto político que afectara al conjunto de la sociedad vasca" o "qué condena exigió Zapatero a ETA para negociar cuestiones políticas en Europa en los últimos años".
El coordinador general de EB destacó el carácter "pionero" de los partidos que conforman el Gobierno en la lucha contra la violencia y el terrorismo, por lo que indicó que no admite "ninguna lección en este terreno por parte de nadie". Asimismo, acusó a los socialistas de mantener una postura "hipócrita y de dobles lenguajes" a la que exigió que pongan fin para poder enfilar un camino en el que se logren acuerdos políticos.