pamplona. El Gobierno foral anunció ayer a través de su titular de Economía, Álvaro Miranda, que la reforma fiscal que en Navarra pretende sustituir la devolución de los 400 euros del IRPF, se basará en criterios de "progresividad y retroactividad". En otras palabras, el Ejecutivo no devolverá ese dinero a todos los contribuyentes sino que lo hará en función de sus respectivas rentas (más a las más bajas), y lo aplicará ya a la declaración de este año aunque se apruebe más tarde. La vía para hacerlo también la hilvanó Miranda adelantando que serán deducciones fiscales aplicables a las cotizaciones por trabajo. El también vicepresidente del Ejecutivo aseguró que esta reforma ya se está elaborando y que gracias al pacto con los socialistas, estará "pronto" aprobada.
En contestación a una interpelación de IUN, Miranda defendió que esa reforma "sí es progresista", frente a la que ya se está aplicando en el resto del Estado que es una "devolución lineal" (igual para todos). Defendió además esta tesis diciendo que es "muy posible" (no dio garantías) que en Navarra, las rentas más bajas superen la deducción de 400 euros.
patrimonio Por parte de IU su portavoz, Ion Erro, reclamó al Gobierno que haga partícipe al resto de la oposición y no sólo a PSN de las justificaciones y fórmulas de la reforma, y dudó de que finalmente esas deducciones no beneficien también "a los más ricos, como todas las reformas que ustedes han firmado". Al respecto criticó la previsión de eliminar el Impuesto sobre el Patrimonio, una medida que calificó de "injusta" y que supondrá una merma de unos 65,8 millones de euros para la Hacienda Foral. Denunció que tal medida redundará en una "falta de control" por parte de la Administración de las grandes fortunas. Erro reclamó un marco tributario "estable" que "dé seguridad al contribuyente y asegure los ingresos de la Administración, también en los periodos de incertidumbre". La base de ese sistema debería ser, según él, "el principio de progresividad para la redistribución de la riqueza" y aseguró que para lograr ese objetivo "la mayor parte de los ingresos fiscales debe proceder de la tributación directa".
Miranda respondió asegurando que la eliminación de esas cargas sobre el patrimonio es una medida para superar la crisis ya que habrá más dinero para invertir. Desde su partido (UPN) añadieron que "la experiencia nos demuestra que la bajada de cargas fiscales redunda también en un incremento de la capacidad recaudatoria".