soria. El Numancia certificó ayer su ascenso a Primera División al lograr un valioso empate sin goles ante el Deportivo Alavés en un partido carente de emoción a pesar de la importancia del compromiso para ambos equipos. El reparto de puntos favorecía los intereses de los dos clubes, y los jugadores no tuvieron ninguna duda a la hora de plantear un encuentro que se hizo demasiado largo por su falta de interés.
El Alavés comenzó dominando el partido. Controló el balón en el centro del campo, pero no provocó peligro ante el área del Numancia. Ninguno de los dos equipos arriesgó en el juego, pero el Numancia llegó dos veces a la portería de Bernardo, aunque sus centros fueron despejados por Tarantino. El partido continuó atascado en el centro del campo, con un juego pobre, impreciso, desprovisto de buen fútbol y sólo hubo contadas gotas de calidad a cargo de David Aganzo por parte alavesa y Juan Quero, en el Numancia.
La falta de fuerza, apoyos cortos, pases sin intención ofensiva, demasiado respeto y mucho miedo a perder, condicionaron una fiesta que, sin embargo, empezó a crecer a medida que se acercaba el final del partido y, con ello, la certificación del pasaporte a Primera División por tercera vez en la historia para el equipo soriano, en el que militan los navarros César Palacios y Txomin Nagore. Al equipo soriano tan sólo le faltaba un punto para sellar su ascenso matemático, y el empate ante el Alavés le sirvió para conseguir sus objetivos. >efe