HUMILDEMENTE, hago tres sugerencias particulares a NaBai. 1. Creación de un nuevo partido político. La idea es simple y no es nueva: Nafarroa Bai debería pasar de ser una coalición electoral de partidos e independientes a constituirse ella misma en un partido político, con su ideario, congreso fundacional, ejecutiva y todo lo propio de una formación política. Las dificultades son grandes, ya que los partidos actuales deberían desaparecer como tales, habría que superar rencillas viejas, habría que evitar ningunear a nadie y habría que contar con dirigentes nuevos (sin excepción).
2. Defender la derogación de la Transitoria 4ª de la Constitución. La copio: En el caso de Navarra, y a efectos de su incorporación al Consejo General Vasco o al régimen autonómico vasco que lo sustituya, en lugar de lo que establece el artículo 143 de la Constitución, la iniciativa corresponde al órgano foral competente, el cual adoptará su decisión por mayoría de los miembros que lo componen. Para la validez de dicha iniciativa será preciso, además, que la decisión del Órgano Foral competente sea ratificada en referéndum expresamente convocado al efecto, y aprobado por mayoría de los votos válidos emitidos .
Si la iniciativa no prosperase, solamente se podrá reproducir la misma en distinto período del mandato del órgano foral competente, y, en todo caso, cuando haya transcurrido el plazo mínimo que establece el artículo 143 .
Esta disposición está en vigor desde hace casi 30 años y no hay ninguna expectativa de que se lleve a cabo. Tampoco parece que las personas que han nacido después de su redacción empujen de manera clara a su aplicación. Supone un caballo de batalla para la derecha española, manteniendo así el miedo a una anexión que ni se quiere por parte de la ciudadanía, ni reporta beneficio alguno al nacionalismo, aparte de mantener un deseo irreal de unión con las otras provincias. Es hora de centrarse solamente en Navarra y soltar el lastre negativo de esa posible integración que limita la expansión de un partido exclusivamente nacionalista.
3. Devolver a Navarra la dignidad perdida y establecer un nuevo convenio con España que recoja la idea foral tradicional de respeto entre territorios distintos con leyes propias. El panorama que se debe mejorar es inmenso, recuperando las competencias históricas de Navarra, aunque actualizadas.
Quizás la cercanía de 2012 y el recuerdo de la conquista castellana de Navarra constituyan un buen momento para reivindicar este pleno autogobierno.
El futuro puede que pase por un partido nuevo de centro izquierda y auténticamente navarro, defensor de la Navarra real y plural, sin dependencia política de un partido estatal.
Pedro Arrese