Pamplona. Serán, como siempre, casi un millar de atletas -desde 2003 no se baja de 900, pero no hay manera de superar la barrera del 1.000- los que el domingo afronten el reto de cada primavera: meterse entre pecho y espalda los 21.095 metros del Medio Maratón de Pamplona.
Una cita que para un gran porcentaje de esos atletas, los más anónimos, es la gran cita de la temporada.
El Beste Iruña ya tiene todo preparado para que la carrera vaya por los buenos derroteros de las pasadas ediciones. Y ayer, en la presentación oficial de la prueba -realizada en Larrabide-, dio a conocer los detalles, que son los mismos de los últimos años, con apenas un par de novedades reseñables:
- Por primera vez, habrá control antidopaje, por decisión de la Federación Española de Atletismo.
- Entre los participantes habrá catorce atletas de la Asociación de Diabéticos, que se someterán a controles de azúcar en los kilómetros 5, 10, 15 y meta. Su objetivo es demostrar a los diabéticos que el deporte es beneficioso para cualquier persona, incluida la que tiene esta enfermedad.
- Y una advertencia: no se permitirá entrar al estadio Larrabide -donde está ubicada la meta- a los atletas que no se hayan inscrito y, por tanto, no lleven dorsal. Aprovechateguis que desprecian el trabajo del club.
El primer vencedor Si algo resultaba llamativo en la presentación de ayer es que el nuevo presidente del Beste Iruña es Jesús Albisu, que no sólo conoce bien la carrera sino que puede presumir de haber ganado la primera de sus 26 ediciones ya disputadas.
Junto a él estuvieron José Javier Esparza, director del Instituto de Deporte del Gobierno de Navarra; José Antonio Mendive, alcalde de Barañáin; Francisco Javier Lorente, concejal de Pamplona; y María Eugenia Gainza, directora de marketing de Caja Laboral.
Jesús Albisu dio los datos básicos de la prueba:
- Un presupuesto de 30.000 euros, que se cubre con las inscripciones, el patrocinio de Caja Laboral y la colaboración del Gobierno de Navarra y los ayuntamientos de Pamplona y Barañáin.
- Más de 60 agentes (y 20 motos) de la Policía Municipal de Pamplona y 120 voluntarios para controlar el recorrido.
- Unos 1.000 participantes, de los que unos 200 suelen ser de otras comunidades autónomas.
- Respecto a la participación, la constancia de que los atletas africanos -kenianos y etíopes, especialmente- son un año más los principales favoritos. Y frente a ellos, intentando emularles, casi todos los mejores atletas navarros, que rara vez se pierden la cita.
José Javier Esparza resumió el sentir del deporte navarro hacia esta carrera y hacia el Beste Iruña, al comentar que "27 años son muchos años, y cuando una prueba está tan consolidada como ésta, es porque alguien se involucra y dedica parte de su tiempo libre a que exista".
Esparza concluyó pidiendo buena suerte con la meteorología, para que la prueba tenga más realce, aunque, por la experiencia de pasadas ediciones, mejor un día nublado, siempre y cuando no llueva, que un calor excesivo.
Por su parte, Francisco Javier Lorente resaltó que "el Medio Maratón de Pamplona conjuga dos aspectos deportivos: el más profesional con el aficionado. Es una prueba que sirve para animar a hacer deporte".
El hecho de que el trazado sea siempre el mismo desde que se homologó en 2003 tiene el efecto beneficioso de que muchos atletas se animan a repetir año tras año para comparar su marca actual con las anteriores. Un acicate más para afrontar el reto.