Pamplona. El Gobierno de Navarra ofreció ayer al PSN una reforma del régimen fiscal que sustituya a la devolución de los 400 euros prometida por Zapatero y "que trate mejor" a las rentas más bajas. Y los socialistas han recogido el guante. Aceptan negociar la propuesta, pese a que hasta ahora consideraban "irrenunciable" la aplicación en Navarra de la medida. "Este es un punto de partida para tratar el asunto", justificó la vicesecretaria general del PSN, Elena Torres, en uno de los recesos de la reunión que mantuvieron ayer. Esta primera toma de contacto sirvió para desbloquear las posturas en un asunto que mantenía enfrentadas a las dos partes, y que se había convertido en una cuestión casi personal. El testigo lo recogerán ahora expertos en materia fiscal encabezados por el consejero de Economía y Hacienda, Álvaro Miranda, y el responsable de economía del PSN, Anai Astiz, que confían en llegar a un acuerdo "en las próximas semanas".
Los socialistas, en cualquier caso, insisten en que su postura sigue siendo firme, y que van a exigir que la reforma mantenga" lo esencial" de la propuesta de Zapatero. "Nuestra postura es irrenunciable, pero seremos flexibles en las fórmulas", defendió ayer Torres, que mantuvo la reclamación de que "ningún navarro esté en peor situación que el resto del Estado".
Pero el Gobierno foral tiene claro que la medida no se aplicará tal y como la ha aprobado el Consejo de Ministros, y recuerda al PSN que el margen de negociación es escaso. "Una merma en la recaudación fiscal se traduciría también en una merma de la prestación de servicios públicos", advirtió ayer Miranda a la delegación socialista, y destacó además que la recaudación fiscal de Navarra, como la del resto del Estado, "no es muy buena". "Hay que tener mucho cuidado con las medidas que adoptamos en materia de recaudación de impuestos porque con ese dinero se pagan los servicios públicos. Todos tenemos que ser conscientes de eso", insistió.
Miranda recordó además que su Gobierno no está obligado a aplicar la devolución de los 400 euros porque esa "fue una promesa electoral de Zapatero" sin efecto en Navarra, que tiene autonomía fiscal. "Nosotros no hemos engañado a nadie", dejó caer. A pesar de todo, el consejero admitió que Navarra no puede quedar de lado en una situación como ésta, y se mostró dispuesto a "reconducir" la medida "para que nadie se sienta al margen". De todas formas, se mostró convencido de que al final habrá acuerdo con el PSN, y que los navarros no estarán en peor situación que el resto de comunidades.
Sin detalles Lo que no aclaró fue el contenido de una reforma fiscal que, se limitó a señalar, será "progresiva" y tratará a las rentas bajas "mejor" que los 400 euros de Zapatero. Miranda tampoco despejó la duda de si esta reforma entrará en vigor este año, como quiere el PSN, o si esperarán hasta 2009 para no descuadrar las previsiones de ingresos y gastos, como quiere su Gobierno. "Es aventurado hablar de plazos. Primero hay que acordar el contenido, y luego veremos cuándo se aplica", dijo. Eso sí, destacó que, en cualquiera de los casos, la reforma irá al Parlamento y tendrá tratamiento de ley, por lo que la reforma no será inmediata. "Las reformas fiscales no se pueden improvisar", defendió Miranda.
Lo que el Gobierno de Navarra tiene asumido y ya no esconde es que el coste de la reforma correrá a cargo de la Hacienda Foral. "Nosotros seguimos pensando que Navarra tiene derecho a reclamar ese dinero al Estado. Otra cosa es que las posibilidades de éxito sean bajas. Pero es un planteamiento que hay hacer. Si es atendido, bienvenido sea, y si no, amén. Tenemos autonomía fiscal, y hay que estar a las duras y a las maduras", asumió.