Sábado 5 de abril de 2008 EL TIEMPO En Pamplona  Máx: 25º Mín: 12º
Suplementos Servicios FOROS CLASIFICADOS OSASUNA AGENDA
EL PERIÓDICO DE TODOS LOS NAVARROS
OPINIÓN SOCIEDAD POLÍTICA VECINOS ECONOMÍA DEPORTES MIRARTE
 
Tribuna Abierta
De brazos cruzados
enviar a un amigo versión para imprimir texto normal texto medio texto grande
por milagros rubio

a
MENAZA ETA en su último comunicado a los militantes socialistas argumentando que no va a quedarse de brazos cruzados ante torturas, ilegalizaciones y encarcelamientos. Para no quedarse de brazos cruzados, sigue amenazando con ejecuciones sumarias sin juicio ni defensa. ETA asesinó a Isaías Carrasco en víspera electoral por ser otro yo, otra identidad, otra visión del país. Durante la tregua debió intentar negociar con el Estado su visión sobre Navarra o la autodeterminación, pero en contra de lo que UPN-PP mintieron y vendieron, ETA no logró un precio político. En su fracaso, en lugar de percibir el hartazgo de extorsiones y asesinatos y de enterarse de que somos multitudes quienes no queremos ninguna contrapartida política a base de sangre y amenazas, ETA irrumpió con su particular campaña electoral para solucionar el conflicto. En su huida hacia adelante, una vez más eligió a sus víctimas entre los otros, y entre ellos los blancos más fáciles, los desprotegidos. Ante una situación tan dramática, es necesaria la autocrítica de una buena parte de las izquierdas y del nacionalismo vasco. En este contexto, no entiendo la negativa de PNV y Aralar, y la de la Asamblea local de EB-Zutik en Arrasate, a aceptar la moción de censura a ANV. No dudo de que condenen sinceramente los atentados de ETA. Pero creo que ante la creciente gravedad de los hechos hay que dar pasos adelante a pesar de que su resultado pueda entrañar contradicciones políticas.

En la primera década de la democracia, algunas corrientes de izquierda, aun estando contra los atentados de ETA, titubeamos a la hora de condenarlos públicamente. En el fondo de esa actitud había cierta huella de un reconocimiento al papel de ETA en el franquismo, y una visión acrítica del papel de la lucha armada en los procesos revolucionarios. No obstante, en aquella distorsionada concepción del papel supuestamente revolucionario de la lucha armada, se pensaba en ésta para momentos extremos, para cambiar estructuras de poder a favor de los desposeídos, con un cierto halo de dignidad y solidaridad con los desarrapados del mundo, frente a tiranías dictatoriales: soviets, sandinismo, Ché… Esa aureola de grandeza desfiguraba el papel real de sus actividades militares e impedía una reflexión crítica sobre sus consecuencias, pero aun así, estaba lejos de los objetivos, extorsiones, crímenes, secuestros, amenazas, tiros en la nuca y coches-bomba con que actúa ETA. Eran diversas las causas que esgrimíamos para no secundar mociones de condena: que otros partidos no condenaban a los GAL o al propio franquismo, que nuestra condena podía utilizarse políticamente, que se torturaba. El hecho de que existan violencias no condenadas por otros no exime de responsabilidad respecto a la propia actitud frente a cualquier tipo de violencia. Las izquierdas pueden y deben condenar en democracia toda tropelía, sean asesinatos de mujeres, atentados de ETA, accidentes laborales, muertes de inmigrantes, torturas, dictaduras o guerras.

En cuanto al nacionalismo vasco, en cierto modo consideraba a ETA como un ejército de gudaris, a veces equivocado, pero formado por hijos del pueblo en riesgo, en el fondo dispuestos a salvarlo. Parece que en el nacionalismo democrático todavía puede haber quienes no hayan roto del todo con esa visión a tenor de la vinculación que hacen entre algunas de sus reivindicaciones y el final de ETA. Para salir de toda duda y poder afirmar que el nacionalismo vasco desecha con toda rotundidad obtener cualquier provecho de la lucha armada de ETA, además de decirlo explícitamente, a mi juicio, el nacionalismo vasco tiene que diferenciar con nitidez el final de la banda armada respecto a los problemas de autogobierno. Sin apoyarse en victimismos. Es un nacionalismo que lleva gobernando tres décadas una de las zonas más ricas de Europa.

El anuncio de Urkullu abre la puerta a la esperanza, pero ésta sería mayor si incluyese la autocrítica, a pesar de las dificultades internas, e incluso la renuncia explícita a ciertas consultas sin acuerdo previo con el Estado, al menos mientras actúe ETA. Presentar como dramáticas situaciones que no lo son, y transmitir la idea de que en la CAV y Navarra existe el conflicto, como si éste fuese único o extremadamente sobresaliente, en relación al autogobierno vasco y a la propia identidad y concepción territorial, es una especie de fatalidad inexistente en nuestra sociedad, y se asienta en un lenguaje que alienta la presentación de el conflicto con tintes irresolubles de nación irredenta en la cual pueden entenderse y arroparse mentes redentoras con cualquier arma a su mano. Mezclar en el lenguaje político la autodeterminación, el conflicto y la solución al problema de ETA, es un perverso e intoxicado potaje de imposible digestión.

Es claro el papel positivo del nacionalismo vasco como contrapeso al nacionalismo español homogeneizador, pero los nacionalismos en democracia no deben jugar con las mismas bazas que los nacionalismos anticolonizadores o de liberación. En Navarra y en la CAV existen conflictos diversos, entre los cuales hay algunos específicos relacionados con el autogobierno, los idiomas y símbolos propios entre otras cuestiones. En la CAV aún es menos justificable el victimismo nacionalista. Distinto es opinar que el Estatuto de Gernika, hijo de su convulsa época, dejó pendientes de resolver cuestiones conflictivas, y que Estatuto y autogobierno han de actualizarse en consenso con el resto de grupos políticos y con el Estado. En Navarra la situación es diferente. Entre otras cuestiones, el navarrismo gobernante ningunea a la representación social, sindical y política del aproximadamente un cuarto de electores navarros que votan por opciones vasquistas, trata al euskera en ocasiones más con recelo que con apego de lengua propia, y no tiene empacho -me remito al 17 M- en quebrar la sociedad Navarra mintiendo acerca de los riesgos para su propia identidad en la negociación del Gobierno español con ETA. Pero esto no justifica posiciones victimistas. En Navarra es imprescindible un acercamiento entre las izquierdas, sea cual sea su alma identitaria, y un pacto de convivencia en materia de identidades entre estas izquierdas y la derecha Navarra más dialogante, con libertad y portavocías netamente navarras, sin interferencias, desde una honesta posición de defensa del pluralismo y desde la búsqueda constante del denominador común entre los diferentes, con atención al acomodo de las diferencias para que el enriquecimiento del mestizaje sea superior al conflicto. Todo ello sería más factible sin ETA.

ETA amplía cada vez más el abanico de sus blancos. El grupo militar que se prolonga durante tanto tiempo puede llegar a ser cada vez más peligroso y retroalimentar lo peor de su militarismo. Ya a día de hoy produce un dolor insoportable entre sus víctimas: los extorsionados, los asesinados, las miles de personas que han tenido que abandonar Euskadi, los cargos públicos que han de llevar escolta. ETA, además, sirve de justificación de una creciente militarización de la sociedad civil, y debilita cualquier movimiento popular en el que interfiere. También hace daño a los objetivos vasquistas y al propio nacionalismo, contaminados en este proceso. ETA no tiene justificación ni razón de ser ética ni política. Su final es urgente e imprescindible. Sin embargo, no apunta en esa dirección en este momento.

Ahora bien, a pesar de la necesidad de que la izquierda abertzale se distancie de ETA y condene sus atentados, el encarcelamiento e ilegalización del MLNV no parece una vía adecuada en la búsqueda de soluciones. Y, desde luego, no todo vale contra ETA. No valen las torturas ni sembrar odio. La tentación de atajar el camino desde el visceralismo, aparte de que puede darle argumentos a ETA y de ser poco democrática, dejaría un reguero de heridas sin cerrar para los tiempos venideros. Bastantes heridas está dejando ya la propia ETA. Las generaciones futuras merecen un esfuerzo en el que no perduren el rencor y la frustración. La salida es harto difícil si ETA no quiere encontrarla, pero será preciso ofrecerle una y otra vez su final sin venganzas. Ese final no tendría que olvidar la reparación de ninguna víctima.

Mientras ese final no llegue, la consternación y la rabia no deben cerrar el paso a la serenidad ni abrirlo al insulto. Pero serenidad no es pasividad y sumisión. Hoy más que nunca son indeseables las ambigüedades. Es precisa la autocrítica, la condena clara y la apuesta firme por colocarse junto a las víctimas y arropar su dolor con nuestro calor y nuestro compromiso. Aquí y ahora, es imprescindible condenar la tropelía de quitar la vida a alguien por ser distinto a su verdugo. Frente a las atrocidades de ETA, somos los demás los que no hemos de quedarnos de brazos cruzados. Hay que salir del armario y levantar la voz. E interiorizar esa reflexión de Ghandi de que la paz no es sólo un objetivo, sino también el camino.

SERVICIOS
Localiza fácilmente el destino que buscas en nuestro Callejero. Planos urbanos, direcciones, lugares de interés, farmacias...
AMOR Y AMISTAD
¿TE GUSTARÍA ENCONTRAR
A TU MEDIA NARANJA?


Únete a esta gran comunidad
Entra en el portal líder para conocer a gente de todo Europa, regístrate y empieza a hacer amigos desde ahora mismo
HOY EN LA AGENDA...
'MÚSICA PARA PRIMAVERA'

Concierto de Cuarteto Mitya a las 19.30 horas en Civican
Foro de debate - temas de actualidad
¿Crees que Osasuna va a lograr la permanencia o crees que va a descender? Opina en el foro
PUBLICIDAD | PROMOCIONES | DISTRIBUCIÓN | SUSCRIPTORES | EMPRESA EDITORA | TRABAJOS DE IMPRESIÓN | CONTACTO
Sindicación
internet@noticiasdenavarra.com | Haznos tu página de inicio | Suscripción a los titulares |
Visite también www.noticiasdealava.com | www.noticiasdegipuzkoa.com
© DIARIO DE NOTICIAS-Edición Digital
Altzutzate 8, Polígono Industrial Areta · 31620 HUARTE-PAMPLONA · Tel 948 33 25 33 Fax 948 33 25 18
Enlaces recomendados: Trabajo | Hosting |