pamplona. El mensaje que transmitió ayer Uxue Barkos al secretario de Organización del PSOE, Pepe Blanco, fue claro: la coalición a la que representa votará en contra de Zapatero en la sesión de investidura si los socialistas no se replantean su estrategia en Navarra. Si el PSOE asume ese compromiso, Nafarroa Bai se abstendría en la votación. En un encuentro celebrado ayer en el Congreso, al que también asistió el secretario general del Grupo Socialista en la Cámara, Ramón Jaúregui, Barkos les transmitió que es esencial que los socialistas perciban a su coalición como una fuerza política "con la que trabajar". La diputada recordó que el propio Zapatero, ante el Pleno del Congreso, reconoció que su "socio" en Navarra es el PP.
encuentro Sobre la reunión con Blanco y Jaúregui, cita que inauguró la segunda ronda de contactos del PSOE con el resto de fuerzas parlamentarias, Barkos explicó que ambas partes buscaron "fórmulas" que permitan "llegar a un punto de encuentro" para que Nafarroa Bai opte por la "abstención positiva" en la investidura de Zapatero.
De todas maneras, la diputada insistió en desligar "totalmente" su posición en el Congreso de la situación del Parlamento Foral y defendió que "nunca" promoverá "un cambio" en la Comunidad Foral desde las Cortes Generales, "como sí han hecho otros". "Debemos trabajar los próximos cuatro años para el conjunto del Estado conformando un proyecto político como base de la convivencia -argumentó-. Y se debe llevar ese mismo modelo a Navarra".
Así, explicó que su voto "progresista" no puede apoyar a un candidato que se declaró socio del PP en Navarra, pero, pese a ello, reconoció que la próxima legislatura puede "dar pie a otros posicionamientos". Apuntilló que a la coalición que representa no le supone "ningún problema" coincidir en una votación con el Partido Popular porque "ese plus que, al final va en beneficio del PSOE, ya se ha agotó en la anterior legislatura".