Enviado especial
Madrid. La muerte de Carlos Chivite, secretario general del PSN y senador electo por Navarra, marcó ayer de forma indirecta la agenda de los cinco electos navarros que participaron en la sesión constitutiva de la novena legislatura en el Congreso de los Diputados. Eso, y el hecho de que el PSOE no fuera capaz de atar los apoyos necesarios para que José Bono, ex ministro de Defensa, fuera designado en primera votación presidente de la Cámara Baja. Esta circunstancia alargó lo que se preveía como una corta sesión de dos horas, hasta una jornada de más de cuatro.
Desde las 10 de la mañana y hasta casi las 14,30 horas, sus señorías debieron permanecer en sus escaños (provisionales hasta que se constituyan los grupos) para participar en las cuatro votaciones que se celebraron (2 a la presidencia, una para las vicepresidencias y otra para las secretarías de la Mesa), además del trámite de jurar o prometer acatar la Constitución. Todo este ceremonial, que a veces tenía tinte de patio de colegio, llevó a que los diputados navarros salieran con el tiempo justo para coger un avión o un tren. La cita era a las 8 de la tarde en Cintruénigo, en el funeral del finado líder del PSN.
citas Sólo dos de los nueve diputados y senadores que acudieron ayer a Madrid (faltaba el sustituto de Chivite, Javier Sanz Carramiñana) se quedaron ayer en la capital. Ambos, Uxue Barkos (NaBai) y Santiago Cervera (UPN), por razones de trabajo. La primera tiene pendiente para hoy, a las 10 de la mañana y con Pepe Blanco como interlocutor, una reunión con el Grupo Socialista para explorar posibles vías de entendimiento de cara a la investidura de Zapatero y, a mediodía, será recibida por el Rey. Por su parte, Cervera se reunía ayer a la tarde con Soraya Sáenz de Santamaría, en el estreno de la nueva portavoz parlamentaria del Grupo Popular, para diseñar las áreas de trabajo que les serán encomendadas, dentro de la representación del PP, a él y a su compañero Carlos Salvador.
impresiones En cuanto a la sesión en sí, los diputados navarros, Juan Moscoso y María José Fernández (PSN) incluidos, coincidieron en destacar lo excesivo del ceremonial. Y es que en vez de usar los sistemas de votación electrónicos, sus señorías debieron desfilar hasta cuatro veces delante de la tribuna para depositar sus papeletas. Los recuentos, también uno a uno, se eternizaron. Sólo Moscoso justificó este sistema: "Se hace siempre en las votaciones nominales"
La doble votación a la que se sometió Bono también avaló la crítica política. Uxue Barkos destacó que "esa falta de capacidad para consensuar la Presidencia de la Cámara es el reflejo de una legislatura que no va a ser tan fácil para el PSOE". A su juicio, los socialistas no deberían seguir en la "senda del desencuentro" con los "partidos minoritarios" y más en cuestiones que "pueden ser sensibles" como promocionar para el tercer cargo institucional del Estado a alguien "tan desafortunado en sus declaraciones como Bono". En base a esto Barkos justificó su abstención ante la candidatura del socialista.
Junto a este análisis se situaba el de Santiago Cervera, cabeza de lista de UPN. Él destacó que la sesión se desarrolló "dentro de lo previsible" y, en la línea de lo expresado por Miguel Sanz, abogó por que el PP "mantenga la mano tendida a los socialistas para hallar posibles consensos". Eso sí, les reclamó "gestos" que avalen el respaldo de esa estrategia y dijo que "de otra manera es imposible". Tanto Cervera como Salvador, respaldaron la candidatura de la popular Ana Pastor.
Una visión diametralmente opuesta fue la de Juan Moscoso, cabeza de lista del PSN, que calificó como "sesión constructiva y madura" la celebrada ayer. Criticó a los populares por no ceder ni un asiento en la Mesa a los "grupos minoritarios" y ensalzó el "ejercicio de responsabilidad" de su partido al apoyar las secretarías para CiU y PNV.
sensaciones Respecto a las sensaciones personales, eran diversas. A los tres que repiten, Uxue Barkos, Juan Moscoso y Carlos Salvador, se les vio sueltos, hablando distendidamente con compañeros, vecinos y rivales, e integrados en un ambiente que a los dos debutantes, Santiago Cervera y María José Fernández, aún les impresiona. Cervera aseguraba que "el escaño es mucho más estrecho de lo que parece en televisión, hace demasiado calor y es incómodo, aunque estoy seguro de que acabaré por acostumbrarme". Para Fernández, que agradeció sobre todo el respaldo de sus compañeros en los duros momentos que está viviendo el PSN, la experiencia de ayer fue, según le comentó a Moscoso, "inolvidable". "Es lo que todos pensamos cuando entramos por primera vez en esta Cámara", terciaba el socialista.