tafalla. Miles de visitantes deseosos de disfrutar de la última jornada de las tradicionales Ferias de Febrero abarrotaron ayer las calles y plazas de Tafalla. El buen tiempo acompañó a los visitantes que curiosearon más de un centenar de puestos de artesanía y alimentación. La Ciudad del Cidacos celebra este tipo de ferias desde el año 1418, cuando el rey Carlos III el Noble concedió a Tafalla el privilegio de organizar estos eventos.
La céntrica Plaza de Navarra se convirtió en la sede de la feria artesanal y agroalimentaria, con la instalación de 41 puestos de variados productos procedentes de distintos puntos de la geografía española. A pocos metros de la Plaza, en el frontón cubierto del colegio de los Padres Escolapios, se presentó la feria de artesanía con la demostración de los trabajos realizados por un total de 27 artistas que utilizan los más diversos materiales en su elaboración de un amplia gama de productos. El veterano artesano de la mimbre, el peraltés Pedro Jesús Castillo, presentó una gran variedad de cestas y canastas.
Por su parte, las tafallesas Elena Herrero y Maite Marco ofertaban sus trabajos de seda natural y telas pintadas a mano o sus pendientes, anillos y bolsos, respectivamente. El tonelero de San Adrián, José Fernández, también demostró el modo de realizar los toneles y barricas, mientras Miguel Ángel Jiménez de Corella hacía lo propio con sus figuras de alabastro.
Otros trabajos curiosos en los que se recrearon los visitantes, viendo cómo los elaboraban, fueron el vidrio soplado del zaragozano Arturo Laguarta, el alfarero de Alfaro, José Cándido Martínez, el tallador de madera, José Luis Martín, de Miranda de Ebro o los artesanos de Oiz, Juan Pedro Goñi y Miguel Urroz, que elaboraban kaikus y utensilios de cocina de madera.
Otras labores artesanales eran las figuras de gigantes en miniatura, relojes y carros, botas y pieles, alpargatas, trabajos de heráldica, escobas, sillas, pelotas de jugar a mano, talla de piedra, edredones de lana, velas y jabones o artículos de guarnicionaría, entre otros.
La décima edición de la rifa del Cuto Divino corrió en beneficio del Santo Hospital de la ciudad y fue organizada por la Orden del Cuto Divino. Esta costumbre también tiene sus raíces en los inicios del siglo XIX, concretamente en el año 1814.
Carmen Escobés Martínez, tafallesa de 64 años, ganó el sorteo con el número 2163. La afortunada es una de las damas que forma parte de la Orden del Cuto. Se da la circunstancia de que ella misma había estado vendiendo boletos de la rifa en el puesto instalado junto a la puerta del Ayuntamiento. "Lo más probable es que me quede con el cuto y lo disfrutemos entre toda la familia, con alguna comida especial", anunció.
El cuto sorteado este año tenía 135 kilos de peso y había sido criado desde hace ocho meses en la granja que el tafallés Lorenzo González posee en el término del Salobral. El nieto de este ganadero, Pablo Lacunza González, fue la mano inocente que hizo girar la ruleta desde el kiosco de la Plaza de Navarra. En el sorteo se habían vendido casi todos los boletos, 14.999.
Concentración txistularis La nota musical en la mañana de ayer la pusieron los 107 txistularis que se congregaron en Tafalla y que con la interpretación de sus alegres y dulces melodías alegraron desde las 9.00 horas los diferentes barrios de la ciudad. El domingo de las ferias de febrero se ha hecho ya habitual la concentración en Tafalla de estos instrumentistas que se dan cita convocados por la Asociación de Txistularis de Tafalla y por la Asociación Mugarik Gabeko Txuntxuneroak (Txistularis sin fronteras).
A la concentración de este año acudieron txistularis de un total de 19 localidades, de Pamplona, Alsasua, Andosilla, Aoiz, Valle de Valdorba, Barañáin, Burlada, Elizondo, Estella, Falces, Marcilla, Olite, Peralta, Sangüesa, Tudela, Villava y Tafalla y de otras dos localidades como Pasai y Barcelona. A media mañana se pararon a reponer fuerzas en el Alkartetxe con la degustación de un almuerzo y posteriormente reanudaron su recorrido por las calles hasta pasadas las 13.30 horas del mediodía.